sábado, 29 de enero de 2022

El perro que no calla



El perro, muy simpático, me ha parecido lo más atractivo de la sesión, pero a eso de los veinte minutos desaparece y su ausencia pesa en todo el resto de la película. Aparecen otros, pero resultan pálidos reflejos del primero, tan buena gente.
Este “El perro que no calla” (Ana Katz, 2021; en Mubi) narra la deriva de Sebastián, su dueño, a través de los trabajos que le van saliendo y alguna que otra circunstancia de su acomodaticia vida.
La verdad es que tras verla aún no sé si es lo que por aquí llamamos una poca soltada (algo así como una continua insensatez) o bien un reflejo fiel de nuestra capacidad de aguante ante todo tipo de circunstancias adversas, por mucho desconcierto que causen.





 

No hay comentarios:

Publicar un comentario