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jueves, 26 de septiembre de 2013

Cortina rasgada

La reflexión de Segismundo Molist sobre el tiempo dilatado de “Cortina rasgada” (“Torn Curtain”, Alfred Hitchcock, 1966) fue la siguiente:
“Contrariamente a lo que suele hacerse en los films de suspense (o mejor de “sorpresas”), donde la curva dramática va unida a un ritmo fílmico que se incrementa en cada secuencia, Hitchcock obra de forma totalmente opuesta: el paroxismo y angustia que producen sus obras nace de una constante dilatación entre la curva dramática (o línea de interés creciente) y el ritmo mecánico. Es decir, a medida que la tensión aumenta, disminuye el tiempo de la narración.
En este sentido, “Torn Curtain” es un ejemplo inmejorable: las secuencias más lentas se hallan situadas precisamente al final del film, cuando la tensión del espectador es más grande para conocer el desenlace.”
Lo escribió Molist para el Cine-club Sabadell, y lo recogió en junio 1978 la Filmoteca, en un dossier que dedicó a Alfred Hitchcock.


miércoles, 25 de septiembre de 2013

Extraño recuerdo

Hoy, en una sesión de un Aula de Extensión Universitaria no me ha dado tiempo, como quería, de hablar de Segismundo Molist, y sólo he mencionado una idea muy interesante que señaló en su día sobre el “Cortina Rasgada” de Hitchcock. Pero, como me han entrado ganas, lo hago aquí.
Supongo que corresponde a la foto que he colgado, que he extraído de un programa de mano de la Filmoteca en que se empezaba hablando de él, pero no puedo asegurarlo, porque no lo conocí personalmente, y no he encontrado ninguna imagen suya o de su película por la red. Era de Tona, donde rodó el corto/mediometraje por el que se le recuerda (“Extraño recuerdo”, 1970). Previamente, con Ramón Font y algún otro, formó parte de la última generación de jóvenes escritores cinematográficos de la famosa “Film Ideal”. El texto sobre “Cortina Rasgada” mencionado, de una intensidad inusual, apareció en la revista “Contracampo”, pero ésta la reproducía de un escrito previo para el Cine-Club Sabadell.
Y eso, intensidad, intensidad poética, es lo que fijaba “Extraño recuerdo” en la memoria. Falleció en 1974 en Londres, donde se dice que había realizado varios cortometrajes que nadie parece haber visto. El caso es que con su muerte quedaba cercenada una vía de acceso a la dirección muy peculiar, la suya y de sus amigos, diferente de todas las demás.
¿Para cuándo una recuperación de sus trabajos y de su figura?