A poco de iniciar ayer “La morte-saison des amours” (Pierre Kast, 1961; en Netflix) me vi a mí mismo ante una película del tipo de las que buscaba y me satisfacían en cuanto descubrí la existencia de la Nouvelle Vague.
Una pareja joven -él escritor- va a vivir al impresionante lugar en el que Ledoux construyó la perfectamente diseñada Salina Real. Incluso se instala a vivir en uno de sus edificios y, naturalmente, pasea entre ellos. Un sitio en teoría perfecto para que él pueda desarrollar, aislado de todo, su escritura. Pero, en sus visitas al bar local, conoce al cacique local (Daniel Gelin) y a su mujer, y todo se da para que campen en todas las direcciones “les liasons amoreuses”, que me ha parecido ver escrito como subtítulo o argumento de fondo en sus títulos de crédito.
¿Y qué me llevaba a la querencia de películas como esta? Su misma estructura, con esas escuetas voces en off, pero que sin embargo dan cuenta de los pensamientos de sus personajes y de su evolución; el caserón en que figuran vive el conquistador, político y terrateniente, que creo haber visto también de otros rodajes de la época; la música de Delerue, aquí explorando la del siglo XVIII, cuestión ésta que enlaza con la siguiente razón; el siglo de las luces y, a la vez, su espíritu libertino, librepensador…
Todos, y todas, parecen seguir las enseñanzas de Casanova, desde ese benefactor de jovencillas con las que monta a caballo hasta ese escritor mal crecido, pasando por todas las amantes actuales o anteriores del político y latifundista, o la misma mujer del proyecto de escritor, que emprende pensativa paseos por la casa y los espacios exteriores con una falda plisada a cuadros muy años 60.
Y para asegurar ese espíritu (intelectualmente) libertino, basta ver que en una de las conversaciones se discute con vehemencia sobre Françoise Sagan (que está claro marcó una época) o comprobar el tipo de soluciones (impensables sólo unos años antes) que ofrece a los problemas planteados.
Como no he encontrado ninguna captura de imagen de la película con obra de Ledoux, pongo una de internet, de cuando ya, años después, se restauró por completo. Aunque lo quizás más significativo es su distribución geométrica en el espacio, y ésta no aparece…
No es un fotograma de la película, sino una de rodaje.





















































