Insospechado inicio para un programa sobre un escritor. Pero es que empezar con la elaboración de su menú habitual dice bastante de la forma de hacer de Poldo Pomés, siempre tocando cosas que se hacen muy cercanas.
Es por este motivo que, en esa misma escena, arrugué la nariz al ver que, en contra de la eficacia del sonido directo o de un sencillo rótulo, oí a una actriz/locutora haciendo una muy formal introducción del personaje protagonista de “Pere Gimferrer. Retrato de un artista adolescente” (Poldo Pomés y Lidia Penelo, 2026; en CaixaForum +), hasta que poco después sospeché y en los títulos de crédito finales acabé confirmando que la locución, como supongo mucho de todo el orden (esos capítulos que van pasando como capítulos de un libro, cubriendo todo el espectro de temas Gimferrer, esas entrevistas tan encuadradas y convencionales) eran de la propia Penelo, quien no en balde figura como la artífice de la idea motriz del documental.
Hacer un documental (y no sólo un documental, sino también un libro) sobre Gimferrer entraba cada año en la lista de posibles monografías que Martí Rom y un servidor confeccionábamos y discutíamos anualmente para hacer en el Cineclub de la Associació d’Enginyers, en los que siempre buscábamos personajes por los que corriera un río subterráneo ligado al cine, y éste nos lo ofrecía visible desde el primer momento, como compañero en Film Ideal de Ramón Terenci Moix o Vicente Molina Foix. Hasta que finalizó la serie sin que se lo hubiéramos propuesto. Nos quedamos con las ganas. No por casualidad Vicenç Altaió dice en el mismo documental que todo en Gimferrer llevaría hacia una buena película.
Basta para detectarlo, en el documental que nos trata, cómo se le ve excitarse observando al azar los títulos de todo tipo de los volúmenes recogidos en la biblioteca de Dámaso Alonso integrada en la de la Real Academia de la Lengua. O esa fiel interpretación que inesperadamente nos hace de una canción de “My fair lady” que, naturalmente, se sabe de memoria.
Eso sí. Prefiero mil veces los momentos robados, como los que oímos antes de la primera entrevista y cerrando toda la pieza, con los títulos de crédito, en los que Pere Gimferrer se preocupa, interesado, nervioso, muy picada su curiosidad sobre cómo van a hacer el plano.


































































