jueves, 30 de abril de 2026

Conversaciones con Manuel Gutiérrez Aragón


Como he estado mirando qué información tenía por casa sobre Manuel Gutiérrez Aragón, después de disfrutar con unas cuantas entrevistas que concedió a alguna de las revistas de la época, he dado con el libro de la entrevista aparecida en Editorial Fundamentos (una de las pocas que hasta bien entrados los 90 editaba libros de cine) que le hizo Augusto M. Torres y se editó en 1985.
Como el extraordinario narrador que es, todas estas entrevistas, en lo que tuvieron de fieles, se leen con regocijo y gran satisfacción.
En el libro habla, por ejemplo, de la tisis que le contagió una criada porque “como decía mi madre, yo era muy cariñoso con las muchachas y me besaban mucho”. Pero luego añade su reflexión posterior: “Ahora pienso que, a lo mejor, me besaba mucho adrede para contagiarme. Los tuberculosos son muy vengativos, como los vampiros quieren que todo el mundo se vuelva como ellos”.
Me ha hecho especial gracia, cuando le preguntan por su formación política previa a hacerse del PCE, que le saliera su pasión por Camus y especialmente su “El hombre rebelde”, que iba a leer a “La Universitaria”:
“Los bares de Argüelles eran muy visitados para tomar vinos. ‘La Universitaria’ no, porque era un bar de jubilados bastante solitario. Iba a tomarme un café con ‘El hombre rebelde’. Lo leía y lo releía, subrayaba y anotaba hasta convertirlo en una especie de libro miniado. Hasta que un día llegó Manolo Revuelta y me dijo: ‘Cómo huele a pis este café’. Desde aquel día me resultó imposible volver a ‘La Universitaria’. También dejé de leer a Camus. Lo asociaba a aquel bar y, seguramente, con el olor a pis.”


 

martes, 28 de abril de 2026

Salvaxe, salvaxe



Otro documental gallego ahora incorporado a Filmin es “Salvaxe, Salvaxe” (Emilio Fonseca, 2024), que ya se vio por aquí en L’Alternativa hace un par de años.
Recuerdo cómo Oskar Alegría nos hacía participar en “Zumiriki” (2019) de la emoción de pescar in fraganti por la noche a varios animales salvajes, gracias a cámaras instaladas por la vecindad de su cabaña. Ahora aquí volvemos a participar en el hallazgo, si bien también observamos -y oímos- directamente a varios animales salvajes que campean por Galicia y el norte de Portugal.
Aparecen primero perros (domésticos, pues) y luego caballos (con la duda de si domésticos o salvajes), algún ciervo, jabalíes, y hasta me ha parecido ver un zorro haciendo sus necesidades, pero el auténtico protagonista es el lobo ibérico.
Asistimos al proceso de estudio que lleva a cabo unos investigadores que, como queda claro en la película, deben observar las piezas a la suficiente distancia suya para que no huyan, pero a la vez escondiéndose también de otros humanos, porque si les descubren donde se encuentra la manada, eso podría suponer su eliminación.
La posible sensación de lección ecologista queda primero disminuida fuertemente porque no se dicen las cosas, sino que van apareciendo en rótulos sobreimpresos a las imágenes. Y, con un poco de atención, al rato ya el omnipresente ambiente sonoro y las imágenes logradas te han sumado a la causa.








 

Ciudad de la selva


El viernes llegaron a Filmin una serie de documentales gallegos de última hornada. Uno, este “Ciudad de la selva; fuixidos y guerrilleros en los montes de Casaio’ (Miguel Riaño, 2022), que da cuenta de la leyenda y realidad de los maquis de la zona de montes y bosque más cercana a Portugal, resultado de los trabajos a base de memoria oral, pero también -por vez primera- arqueológicos en sus refugios perdidos por los montes.








 

lunes, 27 de abril de 2026

Peluts i altres forasters a Formentera


“Peluts i altres forasters a Formentera“ (Lorenzo Pepe y Manolo Oya; en Filmin) no es, en rigor, una pelicula, pero sí un documento de memoria viva impagable, que da a entender muy bien y de primera mano el ambiente especial que, por un periodo de tiempo, pudo vivirse en la isla de Formentera, durante el que locales y foráneos (que llegaron a ser un número muy significativo) convivieron sin trabas, dando muestras de una generosidad y solidaridad que no se daba en otros lugares.
Un dibujo y una canción de Pau Riba dan la bienvenida a un conjunto de entrevistas sobre diversos temas que se anuncian con otro cartel dibujado y música de la misma canción.
Cada entrevista está rodada con una cámara fija, y el montaje ha consistido en separar por temas, intercalar los trozos de entrevistas que respondían a cada tema entre sí y, dejándose guiar únicamente por lo que dice el entrevistado, eliminar titubeos o desvíos improcedentes.
Estuve hace poco una semana santa en un viaje a Formentera que organizó para la Societat Catalana de Geografía un profesor de la Universitat de les Illes Balears que, aunque llegando tarde por razones de edad, aún tuvo tiempo de sentir alguna de las sensaciones de encontrarse en otro mundo, donde primaban otras cosas que el valor y la acumulación de dinero. Este documental, con intervenciones de gente muy bien escogida, ratifica y amplía todo los que nos contó de la Fonda Pepe o de Can Toni, de la reacción y relación de los payeses con la colonia extranjera de entonces, y de muchas cosas más.
Quien no disponga de Filmin puede verlo en este enlace:


















 

sábado, 25 de abril de 2026

Godard en la Virreina (2)

Autobiografía de diciembre.

Otro paso más en la exposición de la Virreina que ha organizado Manuel Asín sobre Godard. En esta ocasión tres horas adicionales dispensadas exclusivamente en ver varias (aun hay recorrido para otro día) de las grabaciones de video que se ofrecen.
Puestos a escoger, me quedo con la irreprochable estética del fragmento sobre un apartamento de “Autoportrait de desembre” (1995), la inteligencia de la niña entrevistada por el mismo Godard en el séptimo movimiento de “France/tour/détour/deux/enfants” (1977) y, claro está, sus declaraciones en
-Una entrevista con Serge Daney (1988)
-Un coloquio en la Cinemateque Française (que yo creía que era en Canadá) en la que había proyectado cinco minutos de grandes películas de la historia del cine escogidas por él (1985)
-Una visita a su laboratorio de Rolle (1987)
De entre estas últimas, da gusto oírle diciendo:
-que su forma de leer libros es concentrarse en profundidad en un párrafo y luego ojear lo demás.
-que su forma de ver cine es mirar cinco minutos de la película y luego dejarlo estar. Esto está ligado con su concepto del estilo en el cine: viendo un poco de estas grandes películas, ya se comprenden .
-que su la televisión la hubieran inventando los suecos en vez de los japoneses, sus pantallas serían más grandes.
-sobre su paso juvenil por los cine clubs de París.
-la anécdota que le explicó Anne Marie Mieville sobre un productor francés, que enviaba a su secretaria a una sala de cine que tenía, con butacas algo viejas. Le hacía anotar en que escenas oía chirriar las mismas porque sus ocupantes se ponían a moverse y cortaba la escena correspondiente de la película.
-Su comparación entre la (casi obscena) muerte a cámara lenta de un marine en el “Metal Jacket” de Kubrik con el ralentí de toda una masa de habitantes llorando la muerte del líder en un documental De Santiago Álvarez.
Por lo demás, aún dotado de linterna en la tableta, me reafirmo en:
-Supongo que las cartelas deben estar tan bajas para que las pueda ver alguien que visite la exposición en silla de ruedas, pero siguen estando en general muy oscuras y con la letra que indica su minutaje de tamaño minúsculo.
-Se agradece que muchas de las banquetas estén junto a la pared, con lo que puedes apoyar la espalda, pero siguen siendo incomodisimas.
Todo esto hace volver, como dije en la entrada anterior, a hablar a ese difícil encaje entre las piezas de cine insertadas y la exposición en la que van. Aunque estes dispuesto a quedarte a ver las que pasen de cinco minutos (casi todas: esta mañana he llegado a ver una de 40 minutos), es casi imposible:
-encontrar sitio para verlas si la exposición está bastante visitada.
-si no se practica la forma de ver cine de Godard, acertar a ver las piezas desde su inicio, con lo que tienes que recordar las sesiones de programación continua, en las que veías el final y luego te quedabas a recuperar el principio.


L’enfance de l’art (1991)

Séptimo movimiento de “France/tour/détour/détour/deux/enfants.

“Faut pas revoir (1977), dialogando con la pieza feminista de Anne Marie Mieville “Livres propos sur la fonction de mère (Papa comme maman), 1977. Una pieza que hace ver como se parece a las de Godard, pero lo diferente que resulta a ellas.

Ici en ailleurs (1970)

Con Serge Daney (1988)

1985

1987

 

viernes, 24 de abril de 2026

Yo tenía 19 años



Filmin colgó ayer en su plataforma un mini-ciclo con cuatro películas del alemán de la DDR Konrad Wolf. De entre ellas escogí ver “Yo tenía 19 años” (1968), para ver si, aunque sólo fuera por similitud de títulos, recordaba las virtudes de la soviética “Tengo veinte años” (Marlon Khutsiev, 1964) y desde luego lo hace, aunque aproximándose más a su “Era el mes de mayo” (1970).
Un extenso paisaje que parece nevado, pero luego apreciamos que se trataba de niebla. Ningún sonido hasta que se oyen los reclamos de unos pájaros (yo creía que eran las golondrinas, que ya habían vuelto a la ventana de casa donde desde hace un tiempo mantienen su nido), que luego es superado por el ruido de un motor. En el siguiente plano, una mano pone un disco en un plato y lo hace sonar. Surge música clásica y, luego, propaganda en alemán, emitida gracias a un altavoz del camión en que se hallan, emitida a plena voz por dos jóvenes oficiales soviéticos, mientras por el río situado a sus pies baja en una balsa un ahorcado.
Las visicitudes del teniente Decker, uno de los que hemos visto, alemán huido a la URSS que ahora regresa con el avance del ejército rojo hacia Berlin los últimos días de la guerra, serán las que conformarán la película.
Un general le hace, sorprendentemente, comandante de la ciudad alemana recién conquistada, y bastan los picados sobre la plaza de esa ciudad que vemos para entender que estamos ante una película de una fuerza visual inaudita.
Una serie de trenzadas escenas del avance del camión nos irán mostrando los aspectos de juego (no dejan de ser unos críos) y otros dramáticos sin solución de continuidad que van afrontando.
No fue hasta bien entrada la película en su mitad que me dí cuenta de que la escena que estaba viendo era la misma del principio, y que todo lo pasado hasta entonces era un flashback. Pero no importa. Como no importa demasiado que nuestros protagonistas resulten de una bondad exquisita, siempre intentando evitar cualquier vertido de sangre, en contradicción con las historias del avance de tropas rojas que nos han llegado. Tanto las escenas del flashback como las que figuran del momento (también de 1945) muestran planos generales de impacto y otros más cercanos con una cámara inquieta deseosa de hacernos llegar todo, recordándonos lo bueno que era el cine del otro lado del telón de acero.
Siendo de la República Democrática Alemana y tratando de la derrota final del Reich, está claro por qué motivos la película no se había estrenado nunca en España. Pero es que además los soldados del Ejército Rojo cantan una canción en la que se habla de la batalla del Río Jarama…
Este viernes, pues, sí que hubo estrenos interesantes en Filmin. Hay que darle la razón a Jaume Ripoll cuando en un prólogo que ha grabado y emiten como trailer de las cuatro películas, reconoce que su plataforma sólo tiene sentido por, de tanto en tanto, ofrecer ver películas como ésta.