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lunes, 3 de noviembre de 2025

Grass

Schoedsack y Cooper


Anoté que José Luis Guerin y Jonás Trueba catalogaban “Grass” (como uno de los grandes documentales de la historia. Y conseguí anoche cubrir ese agujero de conocimiento que tenía.
La misma película nos presenta en su inicio, de esa hermosa manera en que solía hacerlo el primer cine, quienes fueron sus autores: Merian C. Cooper (como “el explorador que concibió la idea de registrar la migración”), Ernest B. Schoedsack (“cuya cámara captó esta épica experiencia”) y Marguerite Harrison (“autora y viajera cuya participación en la investigación aparece aquí”). Y habla de migración porque no he explicado que lo que se proponen hacer -y hacen- es acompañar, filmándolo, el largo, penoso y peligroso viaje de una tribu de Irán conduciendo su ganado hasta los pastos que les esperan tras la odisea.
Primero vemos parte de su ruta desde Constantinopla en carreta por Anatolia durmiendo en caravanserai, luego como se juntan a una caravana de camellos que atraviesa el norte de Arabia… y hasta pasan por trozos nevados, para ya ver finalmente la parte más épica (se dice que totalmente falseada por los cineastas, en busca de espectacularidad, pero algo de lo visto habrá) por Irán.
Si hace poco nos comentaron que la transhumancia (22/25 días) desde el Pirineo hasta junto al mar en el Panadés era en general seca, esto es, que intentaban que el ganado no vadeara ningún curso de agua, aquí vemos a personas, caballerías, vacas, cabras y corderos cruzando ríos caudalosos, arroyos helados y hasta un paso de montaña que parece infranqueable.
Cooper y Schoedsack derivaron, después del éxito de esta película, hacia el cine de aventuras fantásticas (El malvado Zaroff, King Kong…). Como las que dijeron observar en ésta, vaya.
Hay en YouTube una copia musicada de la película, pero presenta una imagen deplorable. Mejor es verla con otra de las que hay sin banda sonora, pero con una fotografía de mejor definición.

Rodeando al jefe de la tribu trashumante y su hijo.

Preparándose para cruzar ellos y el ganado, a bordo de balsas con pellejos de pieles de animales inflados como flotadores… o a nada.

Los últimos rezagados cruzando el caudaloso río.

Y la ascensión al paso por el enorme risco que, una vez superado, dará paso a las posturas.
 

domingo, 28 de abril de 2019

Grass

Kim Ming-hee, centro neurálgico del café al que acude a escribir sus especiales notas.
Hay unas hierbecillas en las macetas de enfrente del café de “Grass” (Hong Sang-soo, 2018, Festival D’A) que se deben enterar de todo. Sabrán pues de todo ese conjunto de parejas que van apareciendo en el café, con varios suicidios de terceros como panorama de fondo, un conocimiento que les debe llegar aderezado con la música clásica que suena en ese sitio.
Con su hermano, interrogando a su novia.
De hecho, las hierbas tienen el mismo papel, sólo un poco menos activo, que el personaje de Kim Min-hee, que acude al café de la música clásica asiduamente, para escribir, teniendo en cuenta lo que oye de unos y otros, su especie de diario. Claro que quizás Kim ejerza de demiurgo de todos ellos, moviendo sus hilos...
No podía faltar en las películas de Hong Sang-hoo, él se dice escritor, quiere ser director de cine y ha escrito un par de guiones. Se dedica a hacer propuestas inusitadas a las chicas del café.
Casi íntegramente rodado en un único set, ese para nosotros sencillo café, tan de Sang-soo (aparece otro en el que se puede beber alcohol), situado en un callejón, en el que la gente va a trabajar con su portátil o a conversar mientras toma un té helado o un tazón de café o té, “Grass” resulta, pese a la proliferación de personajes, una pieza mínima, muy concentrada. Me atrevo a deducir que una de las frases que surge de uno de los personajes (“jóvenes y guapos, divertíos mientras podáis”) puede ser considerada, posiblemente, como uno de los principales mensajes del film.
Otra conclusión también sería pensar, como también uno dice en el film que es lo que hace la chica, que al bar se va para cotillear, justo lo que nosotros, eternos voyeurs, en nuestro papel de espectadores hacemos con respecto a todos y cada uno de los personajes.