viernes, 6 de noviembre de 2015

I Magi Randagi en "Pasoliniana"


Los tres payasos convocan por sus calles a los habitantes de Monte Feroce para contemplar en el circo a fieras de lo más salvajes, avisándoles de que les quitarán de la impresión el sueño. Toda esta parte inicial de "I Magi Randagi" (Sergio Citti, 1996) recuerda la inocencia -y a la vez la rudeza mental - de los personajes de la Trilogía de la Vida pasoliniana. Hay un quiebro, que lleva a la perdición a los hombres de circo, cuando les descubren a los habitantes que no hay fiera más feroz en el mundo que el hombre.

A continuación sigue la huida de los tres para no ser linchados por los que han pagado por entrar al circo, y su largo peregrinaje como los tres magos de pega en un pesebre viviente y en pos de una estrella danzarina que les conduce a un supuesto Belén. Es la parte más chusca del film, con bromas poco refinadas, de respuesta inmediata, con cierta reiteración, aunque de vez en cuando surgen proclamas que te hacen resituar y pensar que mediante esa forma se trasmite más de una idea, como ese "¡Amar lo que no cuesta nada!"

Es en el tercio final, casi acabada la errancia de los tres magos de estar por casa, cuando se entra en un festival que liga enormemente con el mundo pasoliniano, más allá del campesinado o del subproletariado. Aparece, arrancando unas coloristas fábulas, una posible virgen María en un descampado con fondo de pisos de viviendas sociales. Como previamente un vertedero te lleva a "Che cosa sono le nuvole?" (1967), un entorno de barracas con madona te retrotrae entonces "La Terra vista dalla luna" (también 1967), y empieza a salir un viejo actor conocido cada segundo: Laura Betti, Franco Citti, Nineto Davoli,...

Josep Torrell ha presentado esta cuarta sesión del "Pasoliniana" del ppb en la Filmoteca, regalando antes de ver el film una lección magistral sobre Sergio Citti y el propio Pasolini. Primero ha dejado claro que Citti es previo a Pasolini en muchas cosas, empezando por el idioma romanesco de sus novelas y primeras películas. Luego, para sorpresa de muchos, ha explicado que "Salò" era un proyecto que Sergio Citti dejó caer y entonces lo retomó Pasolini, quien luego se disponía a hacer "Porno-Teo-Kolossal", de cuyos materiales desechados sacó Citti su "Magi Randagi". Pero al margen de estas precisiones y cruces que sitúan a uno y a otro, ha asombrado con cosas como la lectura del artículo de Pasolini en defensa de la denostada primera película de Citti, "Ostia". Todo un manual de situación del propio Pasolini a favor de su gente y en contra de los críticos del otro lado de una barrera que sitúa claramente.
Luego, tomando unas cervezas, un estudioso italiano que en su juventud quedó fascinado por la visión de "I Magi Randagi", ha puesto un buen colofón a la noche hablando de lo que Pasolini le decía a Citti viendo lo que intentaba hacer para su "Ostia": "Deja de hacer de Bertolucci" -le reñía-, "Hazlo a tu aire".

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