La Casa Degli Italiani en Barcelona celebraba esta semana sus 150 años de vida. Me han comentado que tuvo históricamente, desde su inicio, un empuje e importancia muy grandes. Ligando un poco cabos, he llegado a la conclusión de que su empuje debió tener mucho que ver con la ebullición de la industria en Barcelona y Catalunya entera durante la última parte del s. XIX: Hasta hace bien poco, la mayor parte de la maquinaria de precisión de las fábricas medias catalanas solía ser italiana y eso debía suponer, sin duda, un gran flujo de sus técnicos y comerciantes hacia la ciudad. Pero eso ya entraría dentro de una buena investigación sobre las instituciones extranjeras en la ciudad, que deberían estar reclamando a voz en grito su historificación, una buena exposición demostrativa, etc.
Jesús Franco no gana para desengaños en “El extraño viaje” desde la muerte de sus padres. Invoca al tiempo pasado continuamente: “¡Con lo buenas que estaban las peras del huerto de papá!” ¿Cuáles podrían ser esas riquísimas peras del huerto de papá, a conservar en la memoria? Aquí –Cine- se intenta recopilar y dejar visibles las impresiones a vuelapluma, en general sin documentación ni análisis previos, de la reciente visión de alguna película que me haya causado buenas vibraciones.
viernes, 23 de enero de 2015
La "gala" del Projecte Pasolini Barcelona
Para celebrar el aniversario han forrado las paredes de su sala con toda una serie de fotografías de los acontecimientos de todas sus fases históricas, sin olvidar ninguna, y de esta guisa es como nos ha acogido al grupo Projecte Pasolini Barcelona esta tarde de jueves, ya que gracias a la intervención de Roberta Ferraza, directora del Instituto Italiano di Cultura, hemos podido celebrar ahí el acto en que presentábamos las diferentes actividades programadas para este año Pasolini. Teniendo yo un pie dentro y otro fuera de la sesión, me atrevería a decir que ha sido ese un acto largo (casi dos horas), con un par de puntos –a mi entender- fuertes, otros seguramente más cansinos y un par de golosinas puestas ahí para desintoxicar y, a la vez, abrir boca a los espectadores, dejándoles entrever lo que podrán degustar próximamente. Por las fotos del álbum (todas demasiado iguales y de poca calidad, porque las he sacado casi todas ellas desde mi cómoda pero inmóvil butaca, con poca luz y sin medios sofisticados) voy comentando alguna que otra cosa de la sesión, que ha acabado a las tantas, en un restaurante vecino, con camarero dicharachero de Jaén.
El edificio de la Casa Degli Italiani, en el Passatge Méndez Vigo, de Barcelona.
El director de escena, Pere Alberó, adecuando, con escoba y recogedor, el escenario.
El realizador que había de dejar constancia del acto, Hilari Pellicé, preparando su instalación.
Stefano Puddu y Nuria Solbes dándose ánimos: Fueron escogidos por unanimidad del grupo como presentadores del acto. Detrás se distingue un poco a Pablo Borsato, el técnico de la Casa degli Italiani, artífice de que todo eso no se nos haya desintegrado por el lado más inoportuno.
Celeste Araujo, empachada de Ibuprufeno, tose para ver si se despeja la voz y la cabeza. Habrá de leer un texto sobre la actualidad de Pasolini que ha escrito Josep Torrell, quien, asustado, se descubre reconocido por el repórter Tribulete.
Víctor Bocanegra con su teclado, donde ha interpretado una hermosa canción que ha compuesto sobre un poema de Verdaguer e interpretado suavemente.
Nuria y Stefano dando continuidad al acto.
Neus Mayolas pescada por el insolente paparazzi en el improvisado camerino mientras efectuaba unos ejercicios de preparación.
Roberta Ferrazza, directora del Instituto Italiano di Cultura, improvisa un corto pero me ha parecido que sentido discurso sobre Pasolini y su utilización por parte del PPB.
Nuria, que ha demostrado unas señoras tablas (nada de tablitas), hablando pausadamente, dejándose entender.
Celeste Araújo, con la voz muy tocada por las bacetrias y los antibióticos, lee finalmente el texto de Josep Torrell.
Xavier Perarnau iba a decir cómo nació todo esto, y qué se hizo ya el año pasado, aunque más bien ha hecho una filípica moral, con llamada a la participación incluida.
Sandra Sferragatta ha leído un par de textos en friuliano, dejando claro uno de los temas de conversación para la cena. Porque somos unos ignorantes absolutos en lo que respecta al mapa idiomático italiano.
La foto corresponde a uno de esos momentos de fuerza de que hablaba. La fuerza que ha desprendido Dolors Miquel recitando un par de poemas. Luego me han comentado que, acabado el acto, iba a coger un tren y desplazarse bastante lejos, hacia su casa. ¡Chapeau ante su generosa dedicación! (y su fuerza, claro)
Iván Sánchez-Morales, con ayuda, porque también tenía la voz tocada, ha explicado brevemente el proyecto pedagógico ligado a Pasolini.
A la sala ha venido gente muy diversa, con unos cuantos nombres de peso. Yo he quedado contento de ver a unos cuantos amigos de Facebook, incluso corporeizando alguno de ellos a los que no había visto nunca personalmente...
Para mí éste ha sido otro de los momentos de fuerza de la sesión. Ella es Neus Mayolas, una discípula de Ricard Salvat que me ha dejado admirado por su forma de decir y de estar durante el fragmento de la obra "Pasolini Corsario", que ha interpretado.
Más Neus Mayolas.
Al final no ha podido llegar el actor de la obra, y ha sido su autor y director, Pere Alberó, quien le ha sustituido. Con juego escénico ampliado, entrando en el escenario desde el fondo de la sala, incluido.
Aproximándose a su actriz. Pero en ese momento no es el autor y director de la obra (basada en el Pasolini Corsario), sino su actor.
Entre las conferencias y mesas redondas (que han presentado Núria y Stefano) hemos hecho bastante hincapié en nuestra predilección por los diálogos, las confrontaciones. Pues bien. Poco íbamos a saber que en el fragmento de obra que hemos presenciado iba incluido uno como éste.
Con esta evolución.
Y, acabo, Stefano y Nuria cierran el acto, y llaman a la colaboración de la gente para poder hacer realidad todo el programa que se ha presentado, que no está mal.
Risas en el postre de la cena. Igual cuelgo alguna foto más, pero me han salido bastante mal. Quizás mejor enviarlas en petit comité. Perdón por el rollo...
miércoles, 21 de enero de 2015
Un any sota el signe de la passió
Será ya mañana jueves por la tarde. Habrá un poco de teatro, cine, poesía, música, lectura de un texto que nos dirá por qué hoy Pasolini… y procuraremos despertar el interés por asistir a alguno de los muchos actos planteados para este año Pasolini. No se cobra nada en la entrada, y si al final somos bastantes, no hará frío. Una buena ocasión para acercarse a curiosear por la Casa Degli Italiani, en el Passatge Mendez Vigo, justo enfrente del Instituto Italiano di Cultura de Barcelona.
Un año Pasolini
Será ya mañana jueves por la tarde. Habrá un poco de teatro, cine, poesía, música, lectura de un texto que nos dirá por qué hoy Pasolini… y procuraremos despertar el interés por asistir a alguno de los muchos actos planteados para este año Pasolini. No se cobra nada en la entrada, y si al final somos bastantes, no hará frío. Una buena ocasión para acercarse a curiosear por la Casa Degli Italiani, en el Passatge Mendez Vigo, justo enfrente del Instituto Italiano di Cultura de Barcelona.
lunes, 19 de enero de 2015
Umberto D
Hay veces en que la ciudad, en vez de irse haciendo, se va deshaciendo con el tiempo. Ese sería el caso de este trozo de ciudad romano, con este gran edificio al menos en la ficción de “Umberto D” (Vittorio De Sica, 1952) dotado de la marquesina de un cine, y limitado por una arbolada plaza, que parece hoy haber desaparecido casi totalmente.
Es otra de las comparaciones entre una foto sobre la situación actual de un espacio urbano romano y un fotograma de las que propone “Roma, si gira!” (Mauro d’Avino y Lorenzo Rumori, Gremese, Roma 2014).
Un any sota el signe de la passió
El jueves 22, a las 19h. Hemos intentado que se alejase lo más posible de un acto protocolario de presentación de las actividades del año. Habrá un poco de teatro, recital de poesía, música, proyección de cine,...que, por sí solos, creemos que ya tienen los suficientes atractivos. Entre tanta cosa, muy raro será que no haya algo cercano a los intereses de cada uno.
Un any sota el signe de la passió
El jueves 22, a las 19h. Hemos intentado que se alejase lo más posible de un acto protocolario de presentación de las actividades del año. Habrá un poco de teatro, recital de poesía, música, proyección de cine,...que, por sí solos, creemos que ya tienen los suficientes atractivos. Entre tanta cosa, muy raro será que no haya algo cercano a los intereses de cada uno.
jueves, 15 de enero de 2015
Roma, si gira!
La ruina de la guerra (“Roma città aperta”, Roberto Rossellini 1945), la recuperación a finales de los 50 (“Il Ferroviere”, Pietro Germi 1956) y el nuevo destrozo posterior, con la instalación de la "tangenciale".
Otra página de “Roma, si gira! Gli scorci ritrovati del cinema di ieri”, Gremese, Roma 2012)
miércoles, 14 de enero de 2015
¡A un dólar, a un dólar!
Arrancó esta tarde el Miradocs (BEC/Casa Elizalde), y lo hizo bien, proyectando “¡A un dólar!, ¡A un dólar!” (María Aguilera, 2013), con la presencia de la realizadora.
Empieza con las declaraciones de vendedores callejeros explicando cómo les expulsan sin miramientos de la plaza y calles del centro histórico de Quito (se deben estar acabando esos extraordinarios filósofos callejeros que José Luis Guerin descubría por las plazas latinoamericanas en su “Guest”), luego muestra el proceso de desalojo previo de los ambulantes, que colapsaban con sus instalaciones todo el centro, y su concentración en diversos centros comerciales, confrontando declaraciones oficiales con las de los sufridores del proceso. Y, cerca ya del final, da un sorprendente salto a Barcelona, el “modelo” de la cual, y hasta las empresas que han trabajado en el establecimiento de eso que llaman la “marca Barcelona”, parecen estar extendiéndose por muchas ciudades latinoamericanas.
Aporta datos escalofriantes el documental, que puede ser un instrumento muy valioso para desencadenar debates, cuestionar lugares comunes y, en definitiva, hacer reaccionar ante una marea que parece imparable corroyendo todos los centros históricos: El de Quito ha perdido durante los 15 años de supuesta “limpieza” (que ha dejado ciertamente sus edificios -Patrimonio de la Humanidad según la UNESCO- evidenciando su belleza), hasta un 45% de su población, que no ha podido seguir el ritmo económico a que ha conducido la revalorización inmobiliaria en todo el proceso. María Aguilera ha hecho un comentario sumamente interesante: Mucha población del centro histórico de Quito vio con buenos ojos la desaparición de toda esa retahíla de puestos que apenas dejaba pasar por las calles, que las hacía hasta peligrosas, pero ahora son quizás mucho más peligrosas que antes, porque llegada una cierta hora quedan absolutamente desiertas.
Sale en tres ocasiones, comentando ese repetido proceso, Manuel Delgado, que me ha parecido especialmente atinado. En una de esas ocasiones se pregunta si hasta los discordantes como él mismo no habrán entrado ya a formar parte de ese enorme decorado, de esa postal turística que ha sustituido a los antes con vida centros de la ciudad.
(A falta de fotogramas de la película, la foto de la plaza de Quito la he sacado de la página andes.info.ec, que no especifica quién es su autor)
viernes, 9 de enero de 2015
Pigneto
Y la terraza del bar donde Accatone y sus amigos dejan pasar el tiempo -sin beber nada, pero mofándose de todos los que pasan por ahí-, o sólo existió para el rodaje o bien se ha convertido ahora en una pulcra casita del barrio del Pigneto romano.
Otra de las deducciones fácilmente obtenibles de la contemplación del libro “Roma, si gira” de Mauro D’Avino y Lorenzo Rumori (Gremese, 2014)
Lugar de rodaje de Accattone
Y la terraza del bar donde Accatone y sus amigos dejan pasar el tiempo -sin beber nada, pero mofándose de todos los que pasan por ahí-, o sólo existió para el rodaje o bien se ha convertido ahora en una pulcra casita del barrio del Pigneto romano.
Otra de las deducciones fácilmente obtenibles de la contemplación del libro “Roma, si gira” de Mauro D’Avino y Lorenzo Rumori (Gremese, 2014)
Pigneto
Milagrosamente, el aspecto de la carretera de uno de los travellings de “Accattone” (Pier Paolo Pasolini, 1961) se ha conservado casi intacto, tan sólo con alguna que otra valla más. Es una de las deducciones fácilmente obtenibles de la contemplación del libro “Roma, si gira” de Mauro D’Avino y Lorenzo Rumori (Gremese, 2014)
jueves, 8 de enero de 2015
miércoles, 7 de enero de 2015
Jauja
Estaba, a última hora de esta tarde, viendo cómo unos cuantos se habían extraviado en busca de Jauja por una inmensa tierra más que inhóspita y, al tiempo, no pudiendo olvidar lo de hoy en París, visualizaba de tanto en tanto, por esos paisajes de la Patagonia, cruzándose con los personajes del film, quizás en vez de a los Cabezas de Coco, a otros negros personajes, también en una estéril búsqueda de no se sabe muy bien qué tipo de Jauja.
El giro final del film (“Jauja”, Lisandro Alonso, 2014), con sus piezas que encajan para no encajar globalmente de ninguna forma, sumado a esas otras imágenes recurrentes, darán inevitablemente varias vueltas por la cabeza, como las imágenes que vienen y vuelven repetidamente en los penosos estados de vigilia, sin solución. Sólo queda levantarse, olvidándose del sueño por completo.
martes, 6 de enero de 2015
Llibres - 134: Roma si gira
Llibres – 134
Escogí comprar sólo este primer volumen y ahora, una vez revisado, lamento no haberme hecho también con el segundo, dedicado a los años 70 y 80. Forman parte de una serie en la que los mismos autores han dedicado libros a Milán, Venecia o Nápoles. Todos hablan de la evolución de la ciudad partiendo de las imágenes de películas rodadas en exteriores.
Lo lógico sería que esto estuviera la mar de bien documentado en alguna página web, pero algún intento que he conocido presenta unos resultados más bien tristes, con lo que hay que acudir a libros como éste.
Pondré alguna fotografía por aquí, para dar a entender cómo funciona…
Mauro d’Avino y Lorenzo Rumori. “Roma, si gira! Gli scorci ritrovati del cinema di ieri. Anni ’40 ’50 ‘60”. Gremese, Roma 2012. Segunda reimpresión en 2014.
sábado, 3 de enero de 2015
The imitation game
Ya que he repetido que no quiero dedicarme a escribir sobre películas que me han desesperado, hablaré sólo de una escena de “The imitiation game” (Morten Tyldum, 2014), a la que me han arrastrado esta tarde y que he comprobado que ha resucitado en el Verdi el fenómeno de las colas y de la sala grande llena:
En ella, el protagonista, sabio incomprendido y aislado frente a su apuesta / deber, sale a correr por el campo, supongo que rememorando los paseos de concienciación del Tom Courtenay de “La soledad del corredor de fondo (Tony Richardson, 1962). No hay que asustarse. La impresión dura poco. En seguida no sé si el realizador o alguien de la producción tiene la brillante idea de rematar la jugada, y dirige la cámara hacia unas nubes que aún se distinguen gracias a la lejana puesta del sol, dejando una imagen muy bonita, como para hacerse algo en los pantalones.
jueves, 1 de enero de 2015
La Nueve ou les oubliés de la victoire
Una foto dejaba ver el nombre del blindado de los que liberaron la alcaldía de París en agosto del 1944: “Guadalajara”. Pese a ello, nada en la prensa francesa, durante mucho tiempo, dio a entender que hubiese sido una columna integrada en su inmensa mayoría por republicanos españoles la protagonista del hecho.
En 2010, un documental francés hecho para la televisión (“La Nueve ou les oubliés de la victoire”, Alberto Marquardt) reseguía el penoso itinerario de los dos únicos supervivientes españoles de la División Leclerc, un asturiano –residente en una residencia francesa- y un catalán. Vale la pena verlo y divulgarlo, para combatir tanto silencio.
La foto corresponde a miembros de la 9ª Compañía de la División de Leclerc, durante su estancia en Londres, preparando el desembarco.
Y éste es el enlace del documental (del que, lamentablemente, al final se cortan bruscamente parte de sus títulos de crédito):
Recuerdos de una mañana
Conexiones. El lunes estaba en una librería comprando regalos para reyes y, de paso, haciendo mi carta. Ojeo "Llibre d'absències", de Antoni Marí, a quien admiro desde que le oí la magnífica introducción que hizo sobre Barcelona en un seminario dedicado a "Modernitat i ciutats". Veo que habla en él de mucho filósofo al que no he leído, y no lo anoto en la lista.
Anoche, buscando en casa al ir a dormir un libro para leer y así descargar un poco la estantería de pendientes, doy con "Libro de ausencias", la versión castellana del libro, escrita también por Marín. Lo había comprado o pedido, y aún no lo había iniciado. Empiezo a leerlo.
En su primera página, segundo párrafo, hablando de "La idea" del libro, leo: "En los últimos meses el recuerdo de un amigo fallecido - se había arrojado a la calle desde el balcón de un quinto piso en Barcelona- (...)". Cojo el lápiz, señalo la frase, y en su margen anoto "¿Recuerdos de una mañana?"
por la coincidencia con la aún casi última película de José Luis Guerin. Más abajo, un "paciente aprendizaje del violín" como actividad previa del suicida me confirma mi sospecha y hago desde el párrafo, que subrayo, una flechita hacia la anotación anterior.
Paso página: "Poco después había visto en Segovia, en el museo de Esteban Vicente, la exposición de José Luis Guerín sobre el descubrimiento de la pintura como una revelación de la ausencia (...). Sigo señalando con lápiz.
lunes, 29 de diciembre de 2014
La fille de nulle part
Me iba diciendo, yendo al Zumzeig cine-bistró, que si me gustaban las
películas de Jean-Claude Brisseau era por los trazos que se apreciaba
en ellas de las de Maurice Pialat. Eso de haber sido asistente de
dirección suyo debió dejar, lógicamente, secretos lazos entre algunas
cosas de sus obras. Una podía ser, seguía rumiando, su predilección por
personajes incómodos, con los que puede ser en un principio difícil
empatizar. Jean Yanne, o el mismo Pialat haciendo de actor en sus
propios films, aunque profundamente humanos, no suelen ser los típicos
modelos edificantes, y pasa igual con otros cuantos de los de Brisseau.
Ahora se estrena, aunque en unas condiciones muy peculiares (V.O.
subtitulada en inglés) "La fille de nulle part" (2012), y es claramente
una buena oportunidad, atinando día y horario, para frecuentar ese
peculiar y agradable cine. Yo lo he hecho, y se me han caído por el
suelo todos mis esquemas, como se caían las cosas en el apartamento del
film, movidas por no sé muy bien qué sustrato paranormal. Nada de
Pialat. En un momento (conversación con el amigo junto al Sena, en la
Ille de Saint-Louis), en todo caso, me ha recordado poderosamente a
Rohmer, también un cineasta con gran relación con Brisseau. Pero por lo
demás la película es muy suya, y por no tener, no tiene ni el tono de
otras de su autor.
Los dos personajes principales, el interpretado por Brisseau mismo (nacido en 1944) y el interpretado por una chica de 26 años (que dicen los títulos de crédito que ha colaborado en el guión) no es que sean personajes incómodos. Ambos alejados de los cánones de belleza, en algún momento pueden resultar un increíble par de frikies. Él, sobre todo, con su enorme estómago, sus estrepitosas zapatillas deportivas blancas y con su peculiar forma de interpretar, hace cuestionarte, a poco del inicio, qué será esa rareza que estás viendo.
Pero poco a poco, la película, con sus excentricidades y fantasmagorías incluidas, te va ganando, porque vislumbras ahí un juguete que Brisseau -y de ahí el que haya optado por interpretarlo él mismo- ha pergeñado, en su propia vivienda parisina, con sus mismos pesares, para darse vida.
Lo de menos es si la historia (solitario hombre "en la recta final del camino", que ve en la aparición de una joven la ocasión de vivificar sus últimos años, y eso sea dicho sin ningún matiz erótico por el medio) resulta muy trillada, y posiblemente poco creíble. Lo de más la intensidad que le mete a unas cuantas escenas, arropadas con el Adagietto de la 5a de Mahler, sus estanterías llenas de libros, DVD y hasta VHS de cine, y cosas así.
Los dos personajes principales, el interpretado por Brisseau mismo (nacido en 1944) y el interpretado por una chica de 26 años (que dicen los títulos de crédito que ha colaborado en el guión) no es que sean personajes incómodos. Ambos alejados de los cánones de belleza, en algún momento pueden resultar un increíble par de frikies. Él, sobre todo, con su enorme estómago, sus estrepitosas zapatillas deportivas blancas y con su peculiar forma de interpretar, hace cuestionarte, a poco del inicio, qué será esa rareza que estás viendo.
Pero poco a poco, la película, con sus excentricidades y fantasmagorías incluidas, te va ganando, porque vislumbras ahí un juguete que Brisseau -y de ahí el que haya optado por interpretarlo él mismo- ha pergeñado, en su propia vivienda parisina, con sus mismos pesares, para darse vida.
Lo de menos es si la historia (solitario hombre "en la recta final del camino", que ve en la aparición de una joven la ocasión de vivificar sus últimos años, y eso sea dicho sin ningún matiz erótico por el medio) resulta muy trillada, y posiblemente poco creíble. Lo de más la intensidad que le mete a unas cuantas escenas, arropadas con el Adagietto de la 5a de Mahler, sus estanterías llenas de libros, DVD y hasta VHS de cine, y cosas así.
domingo, 28 de diciembre de 2014
Compañeros de viaje. Recuerdos de Jaime Gil de Biedma
No
sé si fue el mismo Morrosko Vila-San Juan quien ofreció el enlace. Lo
guardé y hoy me he hecho una sesión con esta evocación a Jaime Gil de
Biedma, en la que aparecen Calafell, l’Empordà, La Nava,… y todos sus
amigos de la época. No es que descubra nada nuevo, pero amuebla bien los
recuerdos.
Amigos
(muchos de ellos, íntimos) y familiares recuerdan la personalidad
poliédrica y la obra de uno de los poetas españoles más influyentes,
leídos y estudiados de la segunda mitad del siglo XX."Compañeros de
viaje", documental realizado a…
dailymotion.com
viernes, 26 de diciembre de 2014
École de facteurs
Ya que por estas fechas se deben decir cosas de éstas: Arranquemos el nuevo año con ganas y fuerza, pero con atención...
https://www.youtube.com/watch?v=b_4lcpc71PE
https://www.youtube.com/watch?v=b_4lcpc71PE
martes, 23 de diciembre de 2014
Expo Nino Manfredi en Roma
De ésta, lamentablemente, no había catálogo. Una visita rápida a la exposición sobre Nino Manfredi del Palazzo Brassi de Roma. Pocos actores dan tan bien un personaje de la época tan cercano...
jueves, 18 de diciembre de 2014
Un any sota el signe de la passió
Convencidos de que la mirada de Pasolini nos puede servir hoy en día. Para reservar en agenda, aunque ya volveremos a ello: El jueves 22 de enero presentación de los actos ya planificados para todo 2015. Pero no queremos que se trate de un aburrido acto inaugural, protocolario: Habrá recital de poesía, un sketch de teatro, un trailer de un documental en rodaje por el mismo grupo Projecte Pasolini Barcelona, un audiovisual sobre las películas propuestas para un ciclo en noviembre en la Filmoteca (de películas recientes que creemos que pueden "dialogar cinematográficamente" con Pasolini), e intentaremos abrir el apetito sobre las conferencias, mesas redondas, movimientos en preparación.
Sette Opere di Misericordia
“Sette Opere di Misericordia” (Gianluca y Massimiliano De Serio, 2011) ayer abrió el “Cinema Italiano ed Immigrazione” dentro de la tercera “Mostra di Cinema Italiano di Barcellona”. En el Verdi, a sala llena y gente que se quedó fuera, sin entrada. Es verdad que una razón puede verse en que era gratuito, pero, salvo cuatro o cinco contadas deserciones (la película no es amable), todo el mundo se quedó hasta el final, la vista pegada a la pantalla. Sorprendentemente, muy poca gente se quedó al coloquio con uno de los hermanos realizadores, Gianluca, venido ex profeso para la ocasión. Y digo sorprendentemente porque sigo considerándola una película más que apropiada para pasarla por cine-clubs de todas partes y –esta vez sí, con el correspondiente coloquio. Por eso me reafirmo en que se trata de un premio Don Quijote (el que otorga la Federación Internacional de Cine-clubs; en este caso en el Festival de Locarno) muy adecuadamente otorgado…
Gianluca De Serio (quien, por cierto, da muestras muy frecuentes de querer huir de su apellido) desveló en ese coloquio cosas muy interesantes: La fuente de inspiración que supuso la contemplación del cuadro de Caravaggio, que se conserva y exhibe teatralmente en el Monte Pio de Nápoles, y sobre todo su tratamiento de la luz, auténtica protagonista, de principio a fin, de la función; su consideración de que no se trata de un film religioso (se definió como no bautizado, ni creyente), pero que desde luego no rehúye, sino que busca, hablar de una cierta espiritualidad; su explicación de que muchos de los ambientes de la película (bidonvilles y huertos de los alrededores de Turín) los veían cada día yendo a trabajar; cierto tratamiento del sonido para apoyar el efecto de la luz; la poca evidencia del mundo exterior;…
Yo volví a ver que, al margen de ser una película muy bien escrita, planificada previamente, en cuanto a su estructura (que sigue esas siete obras de misericordia que todo buen cristiano ha de hacer a lo largo de su vida, si quiere gozar de los placeres del cielo, pero siempre ejecutadas de forma sorprendente) y leitmotiv (la luz), se trata también de un meticuloso trabajo de puesta en cuadro, que vigila siempre muy bien qué aparece en él, cómo están dispuestos en él sus personajes (entre sí y en relación con los elementos que les rodean) y qué queda fuera.
El Grupo “Projecte Pasolini Barcelona” ha propuesto a la Filmoteca esta película para un ciclo de “Diàlegs cinematogràfics amb Pasolini”, planificado para noviembre 2015. Esperemos, pues, que por esas fechas podamos volver a ella con más profundidad.
domingo, 14 de diciembre de 2014
Godard: Cada plano una idea
Memorias de los otros - 14
Estuve trabajando un tiempo, a partir de enero 1978, en un Consulting. Una de las primeras cosas que me dieron a leer (y puede apreciarse que no tuvieron éxito conmigo) fue la “Normativa General sobre Establecimiento y Presentación de Informes”, que salvé de la quema, guardándolo en un armario… que hoy he vaciado para intentar tirar cosas y que me quepan otras.
Uno de sus normas es “Hacer frases cortas”, que dice cosas muy sensatas, cartesianas: “Un buen medio para mejorar el estilo es hacer frases cortas. Cuando una frase contiene varias ideas, es bueno fraccionarla. A partir de veinte palabras por frase la lectura se hace penosa. (…). Hay que esforzarse en expresar una sola idea por frase. Es un ejercicio excelente.”
He dejado a Teresa el dossier, antes de tirarlo, porque me ha parecido curioso. Ella me ha dicho que debo guardarlo, haciéndome fijar en que después del párrafo que he transcrito parcialmente, hay una anotación mía, escrita a lápiz:
“Cada plano, una idea (Godard) (Pero no era restrictivo. Al contrario)” (Aunque en este que cuelgo hay, por lo menos, dos)
- No has cambiado – ha sentenciado.
miércoles, 10 de diciembre de 2014
Niñas
Iba abstraído, con lo que no me fijé en el más que seguro letrero anunciando que, debido al viento huracanado o a que un capitán no abandona el barco durante las tormentas (sus actuales y enfebrecidos rodajes), Gonzalo García Pelayo no venía a presentar, como anunciado, la sesión con el estreno de "Niñas" y el documental sobre el descubrimiento de él mismo, "Vivir en Gonzalo".
Será por eso, será por el mismo frío viento que ha estado habiendo en Barcelona, el caso es que la sala grande de la Filmoteca no estaba lo llena que la ocasión hacía presagiar, y que la ola de simpatía que supo despertar todo su reciente ciclo apenas se apreciaba en alguna risa y unos cuantos aplausos por el final de cada film.
"Niñas" desconcierta un poco inicialmente. La película más blanca de García-Pelayo, se dice uno internamente. Casi total e inesperadamente un film familiar sin pretensiones. Pero poco a poco el gracejo del acento andaluz -en ocasiones moteado del procedente de Las Vegas- y unas cuantas de sus actrices niñas te van ganando para la causa. Ahí están -soy una inutilidad para recordar nombres- esa niña música con asombroso aspecto de concienzuda adulta, esa otra de ojos rápidamente asociados a los de Ana Torrent descubriendo mundos en una escena yo diría que hecha para recordar "El espíritu de la colmena", la actriz de "Alegrías de Cádiz" repitiendo el divertido número que luego veremos en "Vivir Gonzalo", o el sabio saber estar, trasmitiendo madurez, de Rosa Ávila-. Y unas sevillanas vistas como si fuera la primera vez, o una música inaudita, que en principio no dirías asociada a la película, te hacen preguntarte si no estarás viviendo en directo nada menos que el milagro de la vida y de la feminidad.
sábado, 6 de diciembre de 2014
Mommy
Para saciar mi curiosidad sobre lo que daba de sí una película del tan renombrado Xavier Dolan he llevado hoy a unos pobres amigos a ver “Mommy” (2014).
En un par de momentos del film –en el primero, el de la foto, lo hace el propio protagonista- se expande el cuadro desde la pantalla del formato 1:1 (que te deja sin más posible distracción, envuelto en la cháchara incomprensible a todo volumen que se gastan, que la de la figura del niño problemático o la de su madre, según cuál de ellas esté en el cuadro) a formato panorámico. Son los momentos en que este iconoclasta (que al recibir por esta película el premio del jurado ex aequo con Godard declaró no conocer sus películas ni tener ningún interés por verlas) expresa y quiere trasmitir su idea de la felicidad. Una idea tan rompedora que su representación icónica me ha recordado sospechosamente a esos hermosos anuncios de seguros de vida, con sus familias disfrutando alegremente de la vida en el campo o la playa.
Sé que es un pensamiento de lo más carca, pero creo sinceramente que estaría bien que, quien se las dé de artista novedoso, deseoso de trasmitir su inconmensurable arte, se pasase antes unas cuantas horas viendo unas cuantas películas de las que han ido formando la historia del cine. Para no repetirse creyéndose un genio innovador, cuando menos.
jueves, 4 de diciembre de 2014
Portabella y Serra en la Filmoteca
Esteve Riambau, que hacía de moderador, me emplazó por estas mismas páginas a acudir a otro de esos coloquios intergeneracionales, promovidos por la Fundació Palau y el ConCa. Iba esta vez sobre cine y se desarrollaba precisamente hoy en la Filmoteca, en una sala rebosante de gente, porque era un duelo entre titanes -Riambau les ha llamado Dioses- como Pere Portabella (que ha sido, para mi relación con el cine, como Miles Davis en cuanto a la música: un desbrozador de caminos) y Albert Serra (de quien me interesó su primer largometraje, pero debo decir que no he tenido el suficiente empuje -o interés- para ver los siguientes).
Con buen criterio, Riambau ha planteado un diálogo inicial entre imágenes. Por un lado la secuencia inicial de "Nocturn 29", precisamente una de las que tenemos previsto seleccionar para un nuevo ciclo que estamos montando de "Ombres Mestres. Les lliçons dels grans del cinema": una pareja -en la época les tildábamos de hippies- en un paisaje duro como el cabo Creus, acentuado por los contrastes brutales del blanco y negro puros que provocaba el uso de negativo de sonido (y de cuya disolución en la copia vista se ha quejado el realizador). Por el otro lado, la escena inicial de "El cant dels ocells", con los tres magos en un paisaje -de Islandia- que los supera, y que Serra ha explicado que fue a buscar para huir de todo posible humanismo.
Ya en la mesa los tres, las largas dos horas se han centrado mayormente (que decía Macaria), tras sendos intentos de definir sus cines respectivos a partir de texturas o de los eventuales relatos a completar por los espectadores (Portabella) y de (el de Serra) una afortunada frase de Jean Douchet (la dramaturgia de la presencia, no de la acción), en las lecciones de cómo afrontar la realización cinematográfica, siempre ambos poniéndose como ejemplo.
Pere Portabella ha lanzado alguna frase demoledora para algún pobre estudiante de cine que hubiera acudido a la sala ("Hay que huir de las escuelas de cine, olvidarse de los guiones,.."), otras claves muy interesantes sobre cómo actuar ("Siempre hay que pensar en el espacio, para situar ahí la acción, nunca al revés"; "¿Por qué someterse a esa terrible exigencia de que en el cine se debe entender todo?"; "Hay que saber discernir entre la ocurrencia -que es letal- y la idea").
Albert Serra, para no ser menos, ha satisfecho al auditorio rechazando partir de un guión ("¡qué fácil y aburrido entonces!"), dejando claro, por lo mismo, que hay que olvidarse de los planos de transición ("¡por favor: somos adultos!") y en definitiva huir de todo academicismo. Ha hecho una reflexión divertida: "Yo hacía cruzada para vampirizar todos los tiempos muertos, pero es que ahora resulta que en el cine actual ya todo son tiempos muertos".
No ha habido lucha generacional. Ambos se han tratado muy correctamente y hasta con simpatía. Los dos se han situado en un confortable margen de todo. Portabella lo ha definido con una bella imagen, a la vez consejo final a cineastas: "Una barca en un lago, o en el mar. La obra viva está bajo el agua. Afuera, en la superficie, la obra muerta. Nosotros estamos, hemos de estar abajo, libres. Arriba están todas las limitaciones."
Al final ha habido una ya algo confusa mirada al futuro del cine y, prácticamente, de todo, con un Portabella hablando del próximo colapso general, si bien diciendo luego que nadie debía tener miedo, porque está muy bien que se hunda todo.
Y he apuntado otra cosa que me ha hecho gracia: Albert Serra (¡él!) ha considerado engreído a Bela Tarr, porque en la rueda de prensa que siguió a la proyección de "El caballo de Turín" respondió a un periodista que le preguntaba si iba a seguir haciendo cine con un gesto como diciendo que cómo quería que lo hiciera, después de haber creado esa película. Portabella, riendo de la egolatría de Albert Serra, ha recordado un diálogo de Woody Allen:
- Tú te crees Dios
- Hombre: Algún referente he de tener...
Sólo una duda, por lo menos, ante el discurso de ambos: ¿Hasta qué punto la destrucción de las ciento veinte horas -o las que fueran- de filmación de Kasel de Albert Serra no fue, en realidad, una ocurrencia, de esas que han de discernirse de las ideas, y expulsarlas bien lejos de uno?
He escogido esta más que imperfecta foto de entre las que he hecho porque, coincidiendo en este caso con Albert Serra, prefiero la verdad de la imperfección al muermo de la perfección del estudio. Y, de hecho, las otras eran del mismo bajo nivel...
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