viernes, 6 de noviembre de 2015

I Magi Randagi en "Pasoliniana"


Los tres payasos convocan por sus calles a los habitantes de Monte Feroce para contemplar en el circo a fieras de lo más salvajes, avisándoles de que les quitarán de la impresión el sueño. Toda esta parte inicial de "I Magi Randagi" (Sergio Citti, 1996) recuerda la inocencia -y a la vez la rudeza mental - de los personajes de la Trilogía de la Vida pasoliniana. Hay un quiebro, que lleva a la perdición a los hombres de circo, cuando les descubren a los habitantes que no hay fiera más feroz en el mundo que el hombre.

A continuación sigue la huida de los tres para no ser linchados por los que han pagado por entrar al circo, y su largo peregrinaje como los tres magos de pega en un pesebre viviente y en pos de una estrella danzarina que les conduce a un supuesto Belén. Es la parte más chusca del film, con bromas poco refinadas, de respuesta inmediata, con cierta reiteración, aunque de vez en cuando surgen proclamas que te hacen resituar y pensar que mediante esa forma se trasmite más de una idea, como ese "¡Amar lo que no cuesta nada!"

Es en el tercio final, casi acabada la errancia de los tres magos de estar por casa, cuando se entra en un festival que liga enormemente con el mundo pasoliniano, más allá del campesinado o del subproletariado. Aparece, arrancando unas coloristas fábulas, una posible virgen María en un descampado con fondo de pisos de viviendas sociales. Como previamente un vertedero te lleva a "Che cosa sono le nuvole?" (1967), un entorno de barracas con madona te retrotrae entonces "La Terra vista dalla luna" (también 1967), y empieza a salir un viejo actor conocido cada segundo: Laura Betti, Franco Citti, Nineto Davoli,...

Josep Torrell ha presentado esta cuarta sesión del "Pasoliniana" del ppb en la Filmoteca, regalando antes de ver el film una lección magistral sobre Sergio Citti y el propio Pasolini. Primero ha dejado claro que Citti es previo a Pasolini en muchas cosas, empezando por el idioma romanesco de sus novelas y primeras películas. Luego, para sorpresa de muchos, ha explicado que "Salò" era un proyecto que Sergio Citti dejó caer y entonces lo retomó Pasolini, quien luego se disponía a hacer "Porno-Teo-Kolossal", de cuyos materiales desechados sacó Citti su "Magi Randagi". Pero al margen de estas precisiones y cruces que sitúan a uno y a otro, ha asombrado con cosas como la lectura del artículo de Pasolini en defensa de la denostada primera película de Citti, "Ostia". Todo un manual de situación del propio Pasolini a favor de su gente y en contra de los críticos del otro lado de una barrera que sitúa claramente.
Luego, tomando unas cervezas, un estudioso italiano que en su juventud quedó fascinado por la visión de "I Magi Randagi", ha puesto un buen colofón a la noche hablando de lo que Pasolini le decía a Citti viendo lo que intentaba hacer para su "Ostia": "Deja de hacer de Bertolucci" -le reñía-, "Hazlo a tu aire".

jueves, 5 de noviembre de 2015

I magi randagi en Pasoliniana


Si se hubiera de buscar un heredero de las películas de Pasolini, sobre todo de las centradas en el mundo del subproletariado, o las de un humor específico, muy visible en alguno de sus cortometrajes o en la Trilogía de la Vida, seguramente aparecería el nombre de Sergio Citti. No en balde fue co-guinista de muchos de los films de Pasolini.
Hoy jueves, a las 20h, el Projecte Pasolini Barcelona presenta, dentro del ciclo “Pasoliniana” de la Filmoteca su “I Magi Randagi” (1996), protafonizada por unos Reyes Magos de pacotilla, procedentes del mundo del circo, errantes en busca de no se sabe muy bien qué, siguiendo una estrella del cielo.
La presentará y dirigirá su coloquio posterior Josep Torrell, posiblemente una de las personas que sabe más sobre Pasolini y lo que se ha cocido por su alrededor de por estos nuestros andurriales.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Profezia. L'Africa di Pasolin

"África empieza en la periferia de Roma". Esta frase e idea, que aparece un par de veces, justificaría muchas escenas de "Profezia. L'Africa di Pasolini" (Gianni Borgna, 2013), la película de hoy en el ciclo "Pasoliniana" del Projecte Pasolini Barcelona en la Filmoteca. Aún así, Jordi Balló, que ha efectuado una brillante presentación y conducción de coloquio, aportando mucho de su experiencia adquirida en los cuatro años de preparación de la exposición "Pasolini Roma", ha advertido del carácter expansivo de Borgna, y es verdad que el film se convierte en un contenedor que va sumando materiales de todo tipo hasta rebosar.
Arranca la película con unas escenas de "Accattone", mostrando cómo se ven sus escenarios del Pigneto hoy en día, y acaba de la misma forma, pero mostrando que el barrio, que parece el mismo, ya no lo es: todos sus habitantes han cambiado radicalmente. Son ahora, quizás, los del poema "Ali dagli occhi azzurri".

Pere Alberó presentando al ppb, el ciclo "Pasoliniana" y a Jordi Balló, a su derecha
Por el medio, Borgna coloca muchos trozos de documentales de y sobre Pasolini, muy interesantes, que desbordan de esa idea madre de la búsqueda por el tercer mundo de un mundo antiguo que ya no encontraba en los alrededores de Roma. Le vence la idea de recoger todo lo interesante, y no se olvida ni de un trozo del famoso discurso de Alberto Moravia en el funeral de Pasolini, en el que decía aquello de que Pasolini sería uno de los tres grandes poetas del siglo XX y que habría que preservar a los poetas.
Entre las cosas interesantes que ha explicado Balló, he anotado esa de que Borgna fue uno de los jóvenes comunistas que el PCI designó para controlar a Pasolini, y que éste no se alejase de la línea del partido. Está claro que quien acabó alejándose de la línea del partido para acercarse y ser amigo del poeta toda su vida fue él. Un gran especialista en música popular, un intelectual especial que -ha señalado para remarcarlo-, está enterrado en el precioso Cementerio Acatólico de Roma, justo el de la famosa foto de Pasolini delante de las "Cenizas de Gramsci".

Se oye la voz de Pasolini en esos documentales, narra un poco el film Dacia Maraini, y se leen textos escritos por Pasolini en la voz de Roberto Herlitzka, el gran actor de Bellocchio, que precisamente interpreta al protagonista de "Sette opere di misericordia", la película de los hermanos De Serio que se pasará el sábado en el ciclo "Pasoliniana". Continuará...

Balló presenta Profezia. L'Africa de Pasolini


En las elecciones municipales de 2011 Barcelona pierde la alcaldía socialista, que, con el apoyo de otras fuerzas de izquierda, había conservado desde 1979. La debacle incluye a la Diputación de Barcelona, tradicional plato de la balanza que, sumando a Barcelona, equilibraba la coloración política de una Cataluña escorada desde siempre (con la excepción del interregno del muy denostado mediáticamente gobierno tripartito) hacia Convergencia i Unió.
A finales de ese año, el cargo de director del CCCB, ocupado por Josep Ramoneda desde su fundación, no era renovado. Con él caía todo el equipo que se había hecho un prestigio a base de unas conferencias y debates por las que habían circulado buena parte de los pensadores más interesantes de todo el mundo, y unas exposiciones que van adquiriendo con el tiempo un recuerdo mítico.
En 2013, no obstante, abre sus puertas en el CCCB una exposición que enlaza con todas aquellas que fomentaron su fama: "Pasolini Roma", y los asiduos al CCCB nos pellizcamos pensando que a lo mejor no estaba todo perdido, y que pese a los cambios aún era posible una línea de programación como la que había tenido. Mirando quienes la habían organizado, no obstante, se acabó el engaño. Era el último producto surgido del anterior equipo. Junto a los nombres de Gianni Borgna y Alain Bergala aparece el de Jordi Balló, director de exposiciones durante la época Ramoneda.
Gianni Borgna, por su parte, forma el componente italiano dentro del trío de comisarios de la exposición. Gran conocedor de Pasolini, muestra en ese mismo 2013 "Profezia. L'Africa di Pasolini", sobre ese intento del cineasta de encontrar un mundo no maleado por el consumismo, que dio lugar a unos poco conocidos "apuntes" cinematográficos del realizador. En 2014 Gianni Borgna muere, víctima de una enfermedad.
Esta tarde, el Projecte Pasolini Barcelona presenta en el CCCB, a las 18,30h, "Profezia. L'Africa di Pasolini". Y será presentada por Jordi Balló.
(La foto de Jordi Balló corresponde a un video de una entrevista del propio CCCB)


martes, 3 de noviembre de 2015

Lo que tiene de Pasolini Guédiguian

Sí que hay cosas, muchas cosas, sacadas de Pasolini: su discurso por la tele; los "terrain vague", entre el puerto y las viviendas por las que continuamente circulan el autobús, el camión o los coches que toma prestados el protagonista; el descampado donde los chicos juegan al fútbol; los ragazzi di vita día tras día en el café, o haciendo trapicheos; los bailes a lo "Mamma Roma" o "Accattone"; los saltos desde un más que peligroso trampolín, similares a los de esta última película;...
Pero decididamente eso no hace a Guédiguian un Pasolini. "Dernier été" (1980) fue su primera película, y sus situaciones, personajes, me han resultado difícilmente emparejables y muy rudimentarios...
Para compensar, y poniendo muy altas las expectativas, lo que ha estado la mar de bien en esta sesión del "Pasoliniana" ha sido la presentación de Esteve Riambau, que ha valido por toda la sesión. Gran conocedor de Guédiguian, ha explicado que todo el mundo lo define por lo que se ve repetidamente en sus películas: Marsella, y más concretamente L'Estaque, el proletariado, el acento francés/italiano de la zona de películas como el "Toni" de Renoir,... Pero que lo que realmente marca de arriba a abajo a Guédiguian, su guía, son Pasolini y Brecht.
Y ha repasado luego, después de leer una antigua entrevista en la que sacaba detalles de su forma de trabajar, las cosas evidentemente pasolinianas de su película, como la mención a la muerte de una cultura de un mundo antiguo por el presente, la sacralización de sus personajes (hay una "piedad" evidente), la utilización de música clásica,...

Esteve Riambau con Guédiguian



Hoy, a las 18,30h, en el ciclo "Pasoliniana" que ha propuesto el Projecte Pasolini Barcelona a la Filmoteca, la película más antigua (1980) de todo un ciclo formado por películas actuales que, de alguna forma, dialogan con los temas de Pasolini. Y es que la primera película de Robert Guédiguian, aunque no sea de las más queridas por los amantes de su cine, ambienta en el barrio obrero de Marsella de L'Estaque (que es protagonista de buena parte de su filmografía) una historia, según parece, que sigue toda la peripecia del "Accattone" de Pasolini.
Yo, personalmente, no la he visto y, puestos a verla, la suerte es que Esteve Riambau, que fue quien escribió en 1999 un primer libro sobre el realizador, se ofreciera, además de aceptar la organización de todo el ciclo (y hemos podido ver el complejo trabajo que se pone en marcha para ello), a presentar él mismo la película.
La fotografía de Esteve Riambau leyendo un libro como si nada delante de la Filmoteca está sacada de una entrevista de la página de Taschenspiegel. Viene firmada por Ina Laiadhi/Sabine Bremer. Ignoro si ésta última fue quien la hizo.

lunes, 2 de noviembre de 2015

The river: de la novela al film


Sempre se descubre algo. En la sesión de cine-club de hoy de "El río" (Jean Renoir, 1951), un par de asistentes que habían leído la novela (cierto: dos mujeres, pues es el género femenino el que sigue leyendo mayoritariamente novela) me han dicho que dos personajes los incorporó por su cuenta Renoir a la película: los de Mr. John y su hija Melanie. Es de esas cosas significativas. Ambos son personajes puentes entre Occidente y la India, con dudas sobre a cuál de los dos mundos pertenecen. Él se casó con una hindú, y su hija, que ha ido a una escuela occidental se viste con un sari y expresa su voluntad de no quitárselo para cambiar por otro tipo de ropa ya nunca más.
Otro personaje también cambiado, me han comentado así mismo, es el de Valerie: de hermana mayor ha pasado a ser la hija del propietario de la fábrica. Supongo que Renoir, con Harriet, Valerie y Melanie ha querido representar tres facetas de un mismo carácter, la chica adolescente dejando atrás la pubertad.

El río


Entre Pasolini i otros cineastas dialogando con Pasolini, esta tarde Jean Renoir, y nada menos que "El río" (1951). Es un salto muy grande. Es verdad que siempre se dijo que Pasolini le daba un nuevo aire, una nueva vida al neorealismo, y que gente como Luchino Visconti fueron herederos directos del cine de Renoir. Pero el propio Pasolini se encargó de dejar claro que su cine, e incluso sus primeros films, dejaban atrás el neorealismo (estaba formando parte de lo que vino en llamarse el cine moderno) y la propia "El río" estaba a su vez lejos de los films de Renoir de los años treinta, esos cercanos a la Unión Popular en los que llegó a mamar Visconti, con el que Pasolini, por otra parte, no mantuvo buenas relaciones, más allá incluso de las trifulcas relacionadas con María Callas.
Pero dejando en paz estériles clasificaciones y distinciones, qué placer volver a dar con una película como "El río", que maravilla por una cosa u otra en cada visión. En las últimas ocasiones me ha dado por confirmar la fuente que, indudablemente, supuso para "El sur" (Víctor Érice, 1983), con las similitudes enormes entre sus narradoras (en ambas su protagonista conduce con su voz en off, cuando ya hace tiempo que ha dejado de ser adolescente, la película). Puede ser, además, una buena fuente de debate.
Será un pase muy temprano. Casi sin dejar tiempo para hacer la siesta a los que pueden hacerla y la tienen por costumbre. Habrán de contentarse, en su caso, con la de una de las escenas más bellas que nos ha ofrecido el cine.

Pasolini a Barcelona

Nuria Solbes presenta el ciclo "Pasoliniana" desde una mesa en la que también están Esteve Riambau e Hilari M. Pellicé.

Todo el aforo de la sala Laya, ocupado.

Infiltrado entre el público, he notado -y eso es una buena señal, que reconforta- que en varias ocasiones se reían muchos de los comentarios de Enrique Irazoqui (que no ha asistido: se ha quedado en el Cadaqués del rodaje de su entrevista), Romà Gubern o Ton Carandell. También me ha gustado ver a Arnau Olivar, a punto de cumplir 92 años, presente en la sala y derrochando buen humor, tras haberse visto en la pantalla definiendo con rigor y muy didácticamente el carácter de Pier Paolo Pasolini, y las reacciones que causaba su obra. Previamente, Jordi Corominas y Francesco Luti habían sentado las bases de su relación, como poeta y luego novelista, con la poesía catalana y con la de la Escuela de Barcelona, vía José Agustín Goytisolo.
Todo ello, más el trazo firme con el que Xavier Albertí ha hablado del teatro de Pasolini y, especialmente, de su "Calderón", las declaraciones de otros testigos de sus visitas a la ciudad, la aportación de unos cuantos rapsodas, lectores y actores ofreciéndose generosamente, así como el recuerdo -que no podía faltar- de la figura de Ricard Salvat vía la lectura de sus diarios por parte de su mujer y una de sus hijas, configuran buena parte del "Pasolini a Barcelona" (Hilari M. Pellicé, 2015), que se estrenaba hoy en la Filmoteca, inaugurando el ciclo "Pasoliniana" que, propuesto por el Projecte Pasolini Barcelona, seguirá toda la semana que viene.
La sala estaba llena por completo, y se ha debido quedar gente fuera, sin poder entrar.
El acto ha empezado con la presentación de Esteve Riambau, Nuria Solbes (de todo el ciclo) e Hilari M. Pellicé (del Projecte Pasolini Barcelona y de la película). En el coloquio con el realizador, moderado por el director de la Filmoteca, se ha hablado, a mi gusto, poco de la película y bastante y quizás de forma algo superficial y dispersa de Pasolini. Daniela Aparicio ha lanzado un guante, como quien no quiere la cosa, para aterrizar desde la película en la precaria situación actual de la intelectualidad italiana y barcelonesa, tan diferente de esa de una época, en principio, bastante peor. Pero no ha cuajado el intento.


Previamente, líos para poder invitar -qué menos- a todos los que habían participado en el documental.

Y cervezas y algún tentempié posterior por parte del ppb.

 

sábado, 31 de octubre de 2015

Pasolini a Barcelona


Son Salvador Clotas -las gafas en la mano, en un gesto muy suyo-, Pier Paolo Pasolini -comentando algo que atrae la atención de los otros dos- y José Agustín Goytisolo en los años 60. Están en uno de los límites, el sur, del cementerio de Montjuic. Detrás de José Agustín se distingue una casa de pisos, medianera al aire, y más a la derecha una nave almacén que aún hoy sobreviven. A sus pies se extiende el barrio de barracas de Can Tunis.
Éste es uno de los documentos -en general visualizados en la magnífica exposición sobre "Pasolini Roma" que partiendo del CCCB sigue aún recorriendo espacios por toda Europa- de los que partió Hilari M. Pellicé para realizar su documental "Pasolini a Barcelona", que se estrenará mañana domingo inaugurando el ciclo "Pasoliniana", una propuesta del Projecte Pasolini Barcelona felizmente aceptada y auspiciada por la Filmoteca.
El documental partía de una sorpresa y de la consecuente serie de preguntas ante fotos como esa: ¿De modo que Pasolini estuvo en Barcelona? ¿Y qué hizo por aquí? ¿A quién vio en sus visitas? ¿Por qué cosas se interesó? ¿Quedó reflejado en su obra algo de lo que vio o sintió por aquí?
Intentar responder medianamente alguna de estas preguntas sé que ha supuesto momentos de auténtica novela policiaca. Y la confirmación, por si no estaba claro, de lo débil y caprichosa que se vuelve la memoria. Entre otras cosas.
(No se ha llegado a saber quién hizo la fotografía, que pertenece al archivo de la familia de Asunción Carandell.)

viernes, 30 de octubre de 2015

Pasolini y el teatro



A mi entender ha sido uno de los actos con mayor nivel de los presentados por el Projecte Pasolini Barcelona. Han salido a escena Nietzsche, el estructuralista Jakobson y hasta Lacan, pero aún así -y eso es lo que lo ha convertido en único-, a la vez ha resultado de lo más claro, emotivo y divertido. Era la sesión con Xavier Albertí dedicada a "Pasolini i el teatre". Para tratar el tema difícilmente se encontraría a alguien mejor que él, que ha dirigido un par de obras que tienen a Pasolini como autor o referente máximo.
Ha quedado claro que la obra en teatro de Pasolini fue "breve y poco trabajada". Albertí ha explicado que toda ella (7 u 8 textos) la creó durante los tres meses en que tuvo que hacer reposo para curarse de una úlcera sangrante. La escribió a toda velocidad, con la intención de volver a ella más adelante, para depurarla. Se ha centrado entonces en caracterizar el teatro nuevo que pretendía hacer Pasolini, un teatro de la palabra, el único proveedor de pensamiento.
Iván Sánchez, que hacía de moderador y ha llegado a excusarse por ser psicólogo, lo que le ha granjeado la simpatía de los asistentes, le ha efectuado una observación muy buena, y es que toda la obra de Pasolini provoca siempre un choque en el espectador, un auténtico conflicto mental, pero nunca lo resuelve. Ha mirado entonces a Albertí, como pidiendo ayuda para, explicándolo, resolver todos y cada uno de los conflictos suscitados por Pasolini, pero el director teatral, en esta ocasión, lo ha dejado ahí.
Ha efectuado entonces Albertí un recorrido por el que han transitado gentes y temas del mundillo teatral que han hecho felices hasta a los que, como yo, confiesan que les cuesta mucho entrar y salir satisfechos de sus representaciones. Han aparecido Carmelo Bene, ("quizás la persona con el ego más enorme que he conocido"), su compositor ("que aparecía en sus clases vestido de Turandot"), Vittorio Gassman (del que ha explicado que decía por ahí que sí, que Bene había conseguido maravillas absolutas modulando su voz, pero que no le llegaba a él ni a la suela del zapato en cuanto a amoríos), la función social del teatro y, finalmente, Nápoles, Totó y Eduardo de Filippo,...
Ya lanzado, Xavier Albertí ha dado el consejo de ver "Uccellacci e uccellini", "para ahorrarse uno entonces la lectura de las 600 páginas de "El Capital del siglo XXI" de Thomas Piketty". Ha hablado de esa idea tan de Pasolini de que los campesinos, sometidos a un trabajo que seguía el ritmo de las estaciones, no eran conscientes de su pobreza hasta que un televisor les dijo que para ser felices necesitaban un coche. Se ha hablado entonces también del concepto de Humanidad, que una señora de primera fila ha visto también asociado a Pasolini, y que -ha comentado- no debe separarse nunca de su obra, porque si no se obtendrían cosas horrorosas.
Por último, nos ha abierto las ganas de ir a ver su próximo espectáculo, en el TNC, "El professor Bernhardi", de Arthur Schnitzler, por cómo lo ha explicado. "La única obra que conozco, ha señalado, que trata de este tema", de cómo se forma realmente una ideología, que no es en absoluto como tenemos entendido.





 

jueves, 29 de octubre de 2015

Un mes cargado de propuestas




Atentos, que lo primero es ahora mismo. Dice Xavier Perarnau, con más razón que la que dicen que tienen los santos:
"Entorn a l'efemèride del 40è aniversari de la mort de Pasolini, el Projecte Pasolini Barcelona ha organitzat un intens programa d'activitats entre el 29 d'octubre i el 8 de novembre:
1) PASOLINI I EL TEATRE (29 d'octubre, 19:00, Istituto Italiano di Cultura)
L'excepcional relació de Pasolini amb el teatre és sovint desconeguda però la petjada que ha deixat en el teatre de la segona meitat del segle XX és evident, especialment pel que fa a la reivindicació d'una manera determinada d'entendre el teatre. Ens en parlarà Xavier Alberti, Director artístic del Teatre Nacional de Catalunya i gran coneixedor de l’obra de Pasolini.
2) PASOLINI A BARCELONA (1 de novembre, 19:30, Filmoteca de Catalunya)
Documental d'Hilari M. Pellicé i el PPB que recull les relacions de Pasolini amb la literatura catalana i castellana, així com els seus viatges a Barcelona. Ho fa a través del testimoni dels qui el van conèixer i tractar, que descriuen la seva personalitat i les seves peculiars aportacions en el món del cinema, teatre i poesia. El film també explica la peça teatral "Calderón" i el guió cinematogràfic mai realitzat "Sant Pau", ambdues obres inspirades en indrets i carrers de Barcelona i en el entorn socio-polític d'aquell temps.
Trailer:
3) PASOLINIANA (de l'1 al 8 de novembre, Filmoteca de Catalunya)
Cicle de films que no són fets per Pasolini però sí inspirats per la seva obra, trajectòria i persona. Projeccions amb presentació i debat amb els directors de les pelicules i/o experts en elles.
Trailer:
I pel que diuen n'hi haurà més."


 

martes, 27 de octubre de 2015

El movimiento browniano

He visto este film de Nanouk Leopold (2010), que intenta profundizar en un personaje envuelto en las líneas horizontales de la buena arquitectura
Los edificios en construcción son practicados con frecuencia por la protagonista del film, que se refugia en su pureza.
¿Conseguirá descubrir algo de la mente de la protagonista la psicóloga en sus sesiones en este agradable, pero frío entorno?
Ella en el inesperado apartamento alquilado.
Él, que diseña esos bellos edificios, no los comprende como lo hace ella.


domingo, 25 de octubre de 2015

Fila siete


En la pantalla de una de ellas vimos ayer "Fila siete", el resultado de la experiencia del fotógrafo valenciano Juan Plasencia, que ha recorrido con su cámara los últimos cines independientes con una sola sala que aún quedan por España. Dos formatos uno a continuación de otro: Primero un "teaser" (perdón por el palabro, pero así se autocalifica) con declaraciones recogidas por los diferentes cines punteando las imágenes y luego la proyección encadenada de fotografías en blanco y negro.

Los viejos cines (algunos con capacidad para un enorme porcentaje de la población que los acoge), en muchos casos la tercera generación de quienes los regentan, algún fiel espectador, van apareciendo. Dos conclusiones: Una primera, la constatación del milagro de su supervivencia. La segunda, oída al finalizar el "teaser" de marras, pero que no era necesario haberlo oído para sentirlo, que habría que ayudarlas hasta el límite, porque su pérdida sería la pérdida de algo de todos nosotros.

viernes, 23 de octubre de 2015

David Lean en La hija de Ryan



Lo dejo así, con esas pegatinas que van bajando el precio hasta lo irrisorio, para dejar claro que no podía dejar de comprarlo si estaba precisamente en las tierras por las que se intentó rodar “La hija de Ryan”: Cuentan que el equipo de producción estuvo esperando casi todo un año para ver si hacía un buen día de sol que le permitiera mantener un racord de luz y, al no lograrlo, dejó Irlanda para rodar en África.
Aún no he mirado bien el libro, que es de esos grandes, pesados, con mucha foto. Consta como escritora el nombre de su última mujer, y parece que más bien va de cotilleos, sobre sus muchos matrimonios y cosas así.

Acumulación de propuestas en otoño

Las cosas -que le vamos a hacer- tienen esa pajolera manía de concentrarse en el tiempo. No se busca así, pero así resulta y entonces, cuando uno va a utilizar indecorosamente el FB para lo que ve que es utilizado en un buen porcentaje de ocasiones -anuncio de actos en los que se está implicado-, debe apechugar y asumir que, aunque te produzca una cierta incomodidad anunciar algo propio, aplicará eso de "No quieres caldo, pues dos tazas".
Se han cruzado dos proyectos originados hace tiempo. Un primero cuando la Comisión de Jubilados de l'Associació d'Enginyers pide la organización de unas sesiones de cine-club "como las de antes", según su expresión: presentación, proyección y coloquio. Un segundo cuando se constituye el grupo Projecte Pasolini Barcelona y se acuerda presentar una serie de actos de todo orden el "Año Pasolini", entre los que no podría faltar un ciclo de cine, no necesariamente de películas suyas.
Este último ciclo de cine, al que en el ppb pusimos el nombre de "Diàlegs cinematogràfics amb Pasolini" y al que finalmente la Filmoteca le ha puesto el mucho más práctico de "Pasoliniana", planteamos desarrollarlo a lo largo de todo el año en que se cumplían 40 del asesinato de Pier Paolo Pasolini. Como nos convencieron que lo que podía tener un mayor efecto era concentrarlo en el tiempo, se intentó acercarlo lo más posible al día en que se cumplía el aniversario de esa ominosa muerte, el dos de noviembre, aunque esto de dar carácter a los aniversarios de lo que sea, por más se quiera presentar como lo más obligado y evidente, todo el mundo sabe que es una arbitrariedad. El ciclo "Pasoliniana" se desarrollará, finalmente, del 1 al 8 de noviembre. Son nueve largometrajes que o bien documentan algún aspecto no muy trillado de Pasolini o bien corresponden a realizaciones actuales que creemos que han tocado un tema que, de una u otra forma, puede dialogar con alguno de los de Pasolini.
Lo de l'Associació d'Enginyers, por su parte, es una prueba para ver si puede tener éxito una iniciativa de ese tipo. Como tal prueba, se inicia (y veremos si no se acaba) únicamente con una sesión en cada trimestre de este curso, el primer lunes de su segundo mes. Yo soy pesimista sobre su continuidad, porque tiene todas las características para el fracaso: surge desde cero, sin una parroquia acostumbrada y, en contra de mi propuesta, le han asignado una cuota a cada asistente para intentar cubrir los gastos generados (alquiler de la sala y derechos de exhibición). Una cuota que, teniendo en cuenta que se trata de una proyección buena, pero a partir de un DVD y en la sala de actos de un sitio que entusiasma a sus antiguos alumnos, pero que puede asustar a los ajenos, como es los Jesuitas de Caspe, se compara para mal con las de un buen cine, repleto de comodidades. "El cine no tiene el valor añadido del cine-club", me contestan, y no bajan del burro. Bueno: Inasequible al desaliento, he propuesto para la inauguración la que para mí es la más hermosa película de Jean Renoir, y una de las más hermosas de la historia del cine. Que, además, contiene muchos elementos de discusión, con lo que puede dar lugar a un coloquio productivo: "El río" ("The river", 1951).
Los lunes no hay sesión en la Filmoteca, y el 2 de noviembre cae en lunes. Precisamente en ese día se había programado previamente la sesión de "El río". Cosas que pasan y que hacen que se crucen los acontecimientos, que del 1 al 8 de noviembre haya baile sin parar, y que mi muro se convierta en cartel anunciador.
(Enlaces con todos los detalles de las dos actividades a continuación. En el de la Filmoteca, una precisión adicional: La última película del ciclo, "Orlando Ferito", de Vincent Dieutre, será presentada por Antonio Giménez Merino. Y ya lo cambiaré cuando esté corregido: en el cartel del ciclo "Pasoliniana", además de este nombre que faltaba, hay un error en la hora de proyección de "I Magi Randagi" el jueves 5. La sesión será en realidad a las 20h.)

jueves, 22 de octubre de 2015

Pasolini y el teatro


Quien haya oído alguna vez a Xavier Albertí hablando sobre un tema que le apasione sabe de lo didáctico y atractivo de su discurso. En "Pasolini a Barcelona" , el documental de Hilari M. Pellicé que se estrena el domingo 1 de noviembre en la Filmoteca arrancando el ciclo "Pasoliniana" que ha preparado el Projecte Pasolini Barcelona, hay otra prueba de ello. Porque Pasolini es, sin dudarlo, uno de los temas que le apasionan. De otra forma no habría tenido la enorme generosidad de acceder a dar una charla sobre "Pasolini i el teatre" de aquí a una semana, el jueves 29 de noviembre, en el Istituto Italiano de Cultura.
Es de entrada libre. Nada impide, pues, que amantes de Pasolini, de Albertí -que también hay muchos- o, sencillamente, de un relato apasionado bien razonado, nos veamos allá. Aunque no podamos asegurarlo, es muy probable que el IIC, como ha hecho hasta el momento en todos los actos que ha acogido del ppb, ofrezca para acabar la sesión un aperitivo, que podría aprovecharse para acabar de matizar con él algún aspecto que no haya salido en la rueda de preguntas previa. Toda una continuidad de regalos, pues.
La fotografia de Xavier Albertí la he obtenido de Youtube, hablando de una actuación sobre Espriu.



 

miércoles, 21 de octubre de 2015

La historia antigua a través del cine


Hoy, en Casa Usher, la librería de la calle Santaló, Borja Antela-Bernandez nos ha hecho un repaso sobre cómo se ha tratado a la antigüedad en el cine.
Desde el cine auténticamente colosal ("Cabiria" con un paso de los Pirineos de los cartagineses con un elefante y todo, la Babilonia de "El nacimiento de una nación" o las diferentes Cleopatras) a los peplum italianos, con luego los "peplum de autor" (Pasolini, Fellini, Cacoyanis). De la interesante toma del relevo por parte de la TV (Yo Claudio, Roma TV) al estilo video-juego que invade especialmente este tipo de cine.
Por suerte, ha acabado recomendando a los asistentes la verdad minimalista de "César debe morir", de los Taviani, frente a los fuegos artificiales del mundo romano de Ridley Scott.

Cinemes Kursal en Igualada


En Igualada, muy céntrico, las huellas de otra víctima. Lo de "3 salas" indica que ya sufrió una modernización con mayor productividad, que parece que no le sirvió de mucho.

martes, 20 de octubre de 2015

La rueda de la vida de "El río"



Cuando estás dándole vueltas a un tema tienes la sensación de que la casualidad te envía continuas notificaciones de emparejamientos con él. Es lo que te hace, cuando estás esperando el nacimiento de un hijo, topar por todos lados con mujeres embarazadas. O, cuando te ves amenazado por una enfermedad, ver por la calle a gente a la que escrutas, porque crees que está pasando por un trance similar.
He estado, sin prisa pero sin pausa, preparando una sesión de "The river" (Jean Renoir, 1951), que debo presentar. Uno de los temas básicos de esa hermosa película es la rueda de la vida, esa ley inexorable por la que algo debe morir para que algo nuevo renazca, y el mundo siga, aunque renqueante, funcionando. Pues bien, acabo de llegar a la última entrada de esa especie de dietario y libro de memorias de Antoni Puigverd ("La finestra discreta", Libros de Vanguardia, 2014), que es también un hermoso recorrido a ritmo pausado pero constante por el paso de las estaciones, reforzando lo que explica "El río". En esa última entrada del libro, que cierra el capítulo de "Diciembre", Puigverd repasa todo lo que se llevará la fría tramontana de invierno: sus versos, artículos y novelas, los croissants del domingo, sus paisajes y paseos, sus recuerdos de familiares y amigos, todo aquello, en fin, de lo que ha ido hablando en el libro. Pero luego acaba así, dándole de nuevo a la rueda (traduzco):
"Y todo lo empezará de nuevo alguien cuando llegue el alba. Alguien que volverá a subir la persiana de los días. Alguien que besará, preparará cenas, tendrá recuerdos, visitará otras ciudades, leerá mucho, tendrá hijos, visitará iglesias y ruinas, tendrá amigos, paseará por el bosque, apreciará la luz de la tarde, confiará en las palabras y plantará cara a los trabajos y los días."
He cerrado el libro. He sopesado su volumen un par de veces y a continuación lo he dejado ceremoniosamente a un lado, cogiendo y abriendo sin solución de continuidad otro libro llegado a mis manos hace poco que va a ser mi siguiente lectura. Es quizás más grande y, aunque es totalmente diferente, viene a pesar lo mismo.

lunes, 12 de octubre de 2015

Lucian Freud. Painted Life



Me he quedado, sobre todo, con un par de fotografías. La primera no es la que cuelgo, que parece hecha muchos años después, rememorando la que digo. A la izquierda Lucy, la madre. A la derecha, Lucian, el hijo, adolescente. Ambos al mismo lado de una mesa, cada uno mirando por su lado, pero muy conscientes de la presencia del otro. Ella –nos cuentan- revisaba todas las cartas que llegaban a su hijo. Una presencia que impone, y que acabará siéndonos muy familiar por aparecer en la serie de retratos que le hizo ya de muy mayor, cuando “ya no era la que había sido”.
En la segunda Lucian está con Caroline, con la que se acaba de casar. La evolución de los cuadros que pinta de ella marcan, como pasó con su mujer anterior, toda una historia.
Ambas fotografías aparecen en “Lucian Freud: Painted Life” (Randall Wright, 2012), un documental producido por la BBC sobre el extraordinario pintor, nieto de Sigmund, y que desvela un recorrido, cierto o no, fascinante. El gran acierto: la aparición, comentando aspectos del personaje, no sólo de pintores como David Hockney, críticos de arte y otros amigos, sino, sobre todo, de varias de sus mujeres e hijas, muchas de ellas modelos en varias ocasiones de sus pinturas.

martes, 6 de octubre de 2015

Before the start

Postals – 243
Jack B. Yeats.- “Before the start”, 1915
(National Gallery of Ireland, Dublin)
Del hermano del poeta. Ahora hay que volver a ver “The quiet man” y -sobre todo- “Innisfree”, fijándose a ver que hay en la escena de las carreras de caballos de esta imagen.