domingo, 15 de marzo de 2026

Notas de una actriz ambulante



Ayer en la Filmoteca, otra copia infecta de unas películas, las de Shimizu, que, si se consiguieran restaurar, dejarían pasmados a todo tipo de espectadores, como ya dejan a quienes acuden a verlas.
“Notas de una actriz ambulante” (1941), con su inicial recorrido de la actriz con una sombrilla por un bosque, aún sin el habitual travelling en retroceso, podría hacer pensar que sigue la pauta de los vistos hasta ahora en su retrospectiva, pero es, aunque igualmente destacable, de un registro muy diferente.
Se trata, para empezar, de una película de época (principios del s.XX, ya con un activo tren que conduce a Tokio a quien va allí a estudiar). Melodrama intenso, no caben en ella las simpáticas escenas de humor que pueblan las anteriores y alguna posterior suya que he visto. Para profundizar en este aspecto, hay también en la trama un niño, pero no de la sinceridad y gracia habitual: no es un niño Shimizu.
Que sea otro registro no quita que una serie de secuencias se claven en la memoria por la belleza con la que se adaptan dramáticamente a lo buscado. Ahí está esa piedra que la protagonista (una mujer repudiada por ser una actriz ambulante…), en un momento de desánimo ante su la expansión de bulos sobre ella, lanza con tristeza a un embalse, quedando la cámara mostrando cómo la onda expansiva se extiende por la superficie del agua. O ese plano general apabullante, dejando que ella se aleje haciendo minúscula relativamente, cuando todo se confabula en contra suyo. O ese travelling en el interior de una casa tradicional japonesa, siguiendo en paralelo el recorrido de ella -apareciendo y desapareciendo- que la va a llevar a un gran descubrimiento…
1941, en Japón y, sin embargo, sin que nadie aúpe la película al estrellato en estos momentos en que se buscan hasta debajo de las piedras las de estas características, centrada en una mujer que, modestamente, sin buscar para nada su propio provecho, adopta un papel reservado para hombres y triunfa, sin darle importancia ni buscar recompensa alguna…
Prefiero el registro original de Shimizu, pero no le hago en absoluto ascos a este otro.









 

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