viernes, 16 de enero de 2026

Acció Portabella

Portabella en una de las imágenes del vídeo de Jordi Vidal.

Como no dispongo de la imagen de diciembre, cuelgo ésta, ya él mayor.

He estado haciendo fotos esta mañana en la sala de la Filmoteca durante el acto de presentación de Acció Portabella, una constelación de actividades que se planifican para el año (de febrero 2026 a febrero 2027) en que Pere Portabella cubrirá su centésimo año por estos lares. A distancia y sin zoom, a oscuras, con focos o la propia pantalla en contra, más que fotos obtaban todas ellas al premio de ser una auténtica porquería. Así las cosas, ahora, al llegar a casa, he visto que una serie de medios de (Ministerio de Comunicación, ABC, Ara) han publicado ya unas cuantas fotos y he decidido pedírselas prestadas, indicando lo leído en los pies de foto que he podido detectar: las de ABC las firma Quique Garcia, y las del Ara Pau de la Calle.
Al llegar he notado la presencia de gente de diferentes parcelas más o menos públicas, que me costaba enlazar. No había una presencia mayoritaria de la rama cinematográfica, ni mucho menos, estando sobre todo representada por personas pertenecientes ahora o antes a instituciones más o menos oficiales. Yo he estado con el staff de la Federació de Cineclubs y -pero eran excepción- unos realizadores independientes.
También se hacía ver la presencia de gestores de museos y de gente del mundo de la política. Por ahí fuera pululaba gente como Montilla -que se ha esfumado antes del piscolabis- o unos bastante despistados, no sabiendo dónde amarrarse, Jordi Borja y Diego López Garrido.
Hasta que Jordi Balló, que se ha definido como coordinador -para no ser considerado comisario- de esta Acció Portabella, no ha presentado la telaraña -quizás quede mejor llamarla, como antes, constelación- de lo que están organizando, no he llegado a asumir la heterogeneidad de los asistentes.
Como acto mediático gordo en el país, lo ha presentado el periodista de 3Cat Antoni Bassas, que ha intentado definir a Portabella mediante tres palabras: seducción, impugnación y vanguardia (la tercera, en realidad, me la he inventado yo, porque no he logrado retenerla) y, además de ir dando entrada a los diferentes ponentes, le ha dado tiempo de recordar su interrelación durante diez años en un programa de radio en el que se discurría sobre todo, que la gente acabó por conocer como “Els tres tenors”.
Un audiovisual muy bueno hecho por Jordi Vidal, de Films 59 (la productora de Portabella), ha recordado a todos las poderosas imágenes del propio Portabella y de sus películas (con ese inicial blanco y negro de negativo de sonido tan contrastado), acabando con la sorpresa de la aparición de él mismo, mayor, pero aparentemente en buen estado de forma, grabado en diciembre de 2025.
Este es un acto cubierto al alimón por la Conselleria y el Ministerio de Cultura, y ambos han hecho un parlamento para la ocasión. Más corto y quizás protocolario por parte de Sònia Hernández, también protocolario pero quizás más largo y cercano por parte de Urtasun, quien le ha hecho un pequeño añadido de recuerdo personal.
La obra de Portabella se cobija actualmente en la Filmoteca de Catalunya (todas sus películas y su archivo personal) y en la Filmoteca Española (sus tres fundamentales largometrajes producidos alrededor de 1960). Pablo LaParra ha hecho un buen discurso y Valeria Caporesi también ha soltado unas palabras, mucho más escuetas.
Jordi Balló es quien ha soltado algo de prenda de lo que se trama, que pasa por dar a conocer su obra, pero sobre todo intentar ver cómo resuena Portabella hoy en día en otros y en diferentes asuntos en cuanto a sus constantes preocupaciones: la centralidad cultural, el impulso democrático, etc.
Por parte de la familia ha dicho finalmente unas palabras su hija, Carol.
La parte musical -siempre Bach- ha corrido a cargo de una limpísima interpretación al piano de Daniel Tarrida y una final, de despedida, de una violoncelista. Aunque no dijeran el nombre de la violoncelista, rápidamente he descartado que la provocación, también destacada como característica de Portabella, se hiciera cargo de esta píldora final. Lógicamente estimaron recordar las Variaciones Goldbeg de aquella escena del metro nocturno de Barcelona, con la intimerata de jóvenes intérpretes ejecutando la pieza arrullados por el sinuoso vaivén de los vagones en su recorrido. Emular la pieza de “Pont de Varsovia” debió quedar descartado a la primera de cambio.

Esta foto, que publica el Ministerio de Cultura, tiene miga. Después de estar un tiempo pululando por ahí, alguien ha dicho de hacer una foto. En ella aparecen partícipes directos o indirectos en el proyecto presentado y algún otro que ha acudido por ahí. Yo estaba en ese momento en el interior del vestíbulo, y tras inicialmente avisar para colocarnos de espaldas y no salir accidentalmente, he visto la foto mentalmente y he corrido hacia la cristalera para hacerla. Completaría magníficamente ésta, pero desgraciadamente he llegado cuando ya estaba deshaciéndose la formación. 

Es curioso que la presencia de Urtasun (aquí hablando con Balló, con Montilla atrás solitario) es la que realmente a motivado a la alegre banda de la prensa. Se veía un revuelo de fotógrafos enorme (pongo al final una foto que he hecho en la sala, también todos ellos atentos). Esto de que haya un ministro sigue atrayendo. Debe ser por lo que tiene de “personaje famoso”. 




Cuando Balló lo ha explicado yo ya lo había detectado hace tiempo. El logo de Accio Portabella guarda una imagen oculta hasta para sus diseñadores. En negativo a las letras se ha colado el vampiro de Vampir Cuadecuc. Con pajarita.

La foto es mía. Quizás ampliándola pueda leerse alguno de los nudos y sus conexion

También foto mía, para evidenciar lo que decía de a qué están atentos los fotógrafos.
 

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