sábado, 3 de enero de 2026

Crisis




Poca broma. Filmin ha colgado ahora tres de las primeras películas de Ingmar Bergman, que no se pasaron en la amplísima retrospectiva que le dedicó la Filmoteca hace unos pocos años o, al menos, que yo no vi entonces. No es ninguna de las tres de las que se destacan como principales de su filmografía, pero a ver quién se resiste a verlas, empezando por su primer largometraje, “Crisis” (1946).
Ésta empieza como una película del entonces contemporáneo neorrealismo Italiano: el narrador -en off- sitúa y habla del escenario en que se desarrollará la acción, de alguno de sus protagonistas y de la situación en que se encuentran, cuya evolución constituirá la historia. Según dice, no es un drama. En todo caso un drama costumbrista, quizás hasta una comedia.
Todos sabemos, y si no aquí está esta película para demostrarlo, que Ingmar Bergman tenía una idea muy sui-géneris de lo que era una comedia…
Aquí, sí, vemos cierto pitorreo acerca de las fuerzas vivas y costumbres de los lugareños o de la legada del swing venciendo por panadera al viejuno vals, todo ello en el marco de una historia en la que, en su inicio, el tesoro que todos los personajes disputan es una jovencita -Nelly- de 18 años.
Pero entonces veremos que el paso por un túnel ensombrece a la chica y a sus expectativas, y a partir de entonces nos encontraremos de lleno en uno de esos entramados que preparaba Bergman en la que cada personaje, ligado con otros por lazos de parentesco, deseo o amor, muestran, con todas las consecuencias, lo más profundo de sus entrañas. Todos, hasta uno que acaba su recorrido, significativamente, frente a un luminoso teatro.
¡Qué emoción tener de nuevo en casa a Bergman! ¡Y con películas para mí aún desconocidas!
Tras ver anoche “Crisis” y escribir lo anterior, he ido a leer qué decía Ingmar Bergman de ella en su “Imágenes” (Tusquets editores). Como pensaba, habla (largo y tendido, y eso no entraba en mi previsión) de los continuos desastres que le supuso el rodaje y estreno de una película que creía tener -como debut muy deseado- tan y tan bien preparada.
No hay que hacerle ningún caso. Comparémosla con cualquier primera película actual, por favor. Yo, viéndola, le pronosticaría al joven Bergman un muy brillante futuro.








 

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