jueves, 23 de marzo de 2023

…But film is my mistress


La desaparición de su amigo, al que tantas veces entrevistó, era relativamente cercana y, como señala en el documental Woody Allen, tendemos a creer que figuras como la suya, que definían por sí solas un determinado tipo de cine, eran imperecederas.
En 2010 Stig Björkman reúne escenas de rodaje de varias películas de Ingmar Bergman, en las que se oye hablar a él mismo o varios de sus colaboradores habituales y recaba las opiniones de cineastas como Olivier Assayas.
El resultado es este “…But film is my mistress”, que empieza y acaba, como “Saraband”, con Liv Ullman removiendo y entresacando fotografías de la mesa que tiene delante y hablando de la vida pasada.
Ví que la hacian por Betevé, la grabé y he pasado la sobremesa dándole vueltas, envuelto por unas imágenes que me resultan muy familiares, porque han marcado buena parte de mi vida.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario