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jueves, 4 de febrero de 2016

Trouble in paradise


Preparando una sesión como la de "Un ladrón en la alcoba" ("Trouble in paradise", Ernst Lubitsch, 1932) o las de las "Ombres Mestres" que arrancaremos la semana que viene, uno confirma eso de que los escritos cinematográficos son en su mayor parte refritos. Una cosa curiosa que he descubierto preparando la sesión de OM sobre la "post-Nouvelle Vague", por ejemplo, es que buena parte de los análisis sobre las películas de los cineastas que se podrían englobar bajo esa etiqueta provienen de sus declaraciones en las largas entrevistas con ellos que el "Cahiers du cinema" publicaba cuando se producía cada uno de sus estrenos. Cosas veredes...
Para salir de ese pernicioso círculo repetitivo señalado ofrezco aquí generosamente a las generaciones futuras lo que creo una primicia. Es un descubrimiento personal (al menos esto no lo he visto escrito por ningún lado) sobre unas escenas (creo que tres) de la película de Lubitsch. Unas escenas que podrían haber ido muy bien para la ya pasada sesión sobre "escaleras", pero que además, al buscar ahora alguna imagen suya por la red, veo que también podían haber sido muy adecuadas para la de "espejos".
En cuanto a la de escaleras: Es sabido que Lubitsch (y luego Wilder) suele aleccionar a los espectadores sobre lo engañoso de las apariencias. En la película, el romántico gondolero veneciano es en realidad un basurero, los miembros de la aristocracia son unos ladrones de gran profesionalidad, y los aparentemente honrados miembros de empresa unos auténticos y algo chapuceros ladrones. Sentado esto, hice reparar tras la proyección al auditorio de la sesión en las repetidas escenas de subidas y bajadas de escalera de los personajes, que permiten hacer admirar el bello decorado art decò de la casa de Madame Colet. Pero hay unas muy especiales. Gastón Monescu, el secretario de Mme. Colet, sube y baja esa escalera a una velocidad endiablada. Sabido es -y mucho más lo era en la época de la película- que Herbert Marshall, el actor que hacía el papel de Monescu en el film, lucía una elegante cojera. Es evidente que, a parte de los efectos especiales de aceleración que puedan existir en esas escenas, se dispuso para ellas de un doble. Pero, al margen de eso, esta repetida exhibición casi acrobática de lo que se sabe un actor cojo, me hace interpretarla como uno más de esos elementos de Lubitsch para que sus espectadores acaben viendo que realmente la realidad es justo lo contrario de lo que las apariencias muestran.
Y la prueba del nueve me la ha dado ahora esta imagen de Monescu subiendo una escalera... visto a través de un espejo. Hay muchos espejos en la película, y en general dan paso a imágenes -como no podía ser de otra forma- engañosas...

lunes, 1 de febrero de 2016

Trouble in paradise


Esta tarde, a las 17h, en sesión del Cineclub Associació d’Enginyers programada para complementar las conferencias del Aula d’Extensió Universitaria de los Ingenieros, intentaremos seguir el provechoso método de pensar en cómo lo hacía Lubitsch.
Quería colgar por aquí alguna fotografía de reclamo de su película que pasaremos y comentaremos, “Un ladrón en la alcoba” (“Trouble in Paradise”, 1932). Hay varias muy atractivas, pero he preferido este par de fotos, correspondientes a dos planos consecutivos, que además nos dan bastantes claves de su productivo método de actuación: Ver las cosas haciendo fijarse al espectador de forma indirecta, nunca frontal, en la cuestión. “Trouble in Paradise” es también, sí, una película con espejos. Con espejos que, como todos esos otros detalles suyos que desbrozaremos entre todos, además de ayudar a proporcionarnos una divertida función, nos explican muy bien las cosas.
Será de entrada libre en el sentido de abierta a todo el mundo que lo desee, pero solicitarán al curioso una aportación para intentar cubrir los gastos (derechos de exhibición y alquiler de la sala) incurridos. Todos los detalles en este enlace:

martes, 11 de febrero de 2014

El Gatopardo

Martí Rom se dio cuenta ayer, viendo de nuevo esta escena de “El Gatopardo” (que Pau incluyó muy atinadamente dentro del apartado de los espejos “de transferencia”), de un detalle muy interesante. Justo en la escena anterior, con el Príncipe Salina yendo de farra por la noche, acaba con un gato. Ésta escena, en la que a la mañana siguiente se está afeitando en su palacio, y le va a ver su sobrino Tancredi, se inicia con un perro.
A partir de aquí, es muy posible y fructífero sacarle punta a posibles razones para haber Visconti enlazado las dos escenas precisamente de este modo.


lunes, 10 de febrero de 2014

Ombres Mestres: Espejos

Hoy ha sido la primera sesión del 4º ciclo “Ombres Mestres. Les lliçons dels grans del cinema”, la dedicada a “Espejos”. Hemos empezado por esta escena de “Lilith” (Robert Rossen, 1964), cuya foto salió por aquí hace unos cuantos meses. Dos comentarios que hemos dejado caer:
La constatación de un escalofrío viendo esta escena de la película, en la que Lilith nota cómo se rompe la imagen reflejo de su rostro tras su contacto con la superficie del agua, y pensando cómo la película entera prefigura (establece una trágica simetría con) el final de la actriz, Jean Seberg.
Y una frase muy bonita que escribió Olivier Père, ex director artístico del Festival de Locarno, que iría perfecta como reclamo de esos publicitario sobre el film: “Film fou sur l’amour, film d’amour sur la folie”



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viernes, 31 de enero de 2014

Antoine et Colette

Hablaremos de este espejo de “Antoine et Colette” (François Truffaut), aunque en esta foto no acaba de verse bien, porque aparece en una de las secuencias seleccionadas para la sesión dedicada a “Miralls” el próximo lunes 10 de febrero. Será la primera de las tres sesiones de este cuarto ciclo de “Ombres Mestres, planificadas todas ellas para este febrero. Se trata de “Les lliçons dels grans del cinema”, del Cineclub Associació d’Enginyers.
Si alguien quiere apuntarse, será más que bienvenido. Más información en este enlace:


jueves, 30 de enero de 2014

Espejos

Hablaremos de este espejo de “Los sobornados” (Fritz Lang), porque aparece en una de las secuencias seleccionadas para la sesión dedicada a “Miralls” el próximo lunes 10 de febrero, en la primera de las tres sesiones de este cuarto ciclo de “Ombres Mestres. Les lliçons dels grans del cinema”, del Cineclub Associació d’Enginyers.
Si alguien quiere y puede apuntarse, será más que bienvenido.


miércoles, 24 de abril de 2013

El espejo en Orfeo


"En la versión cinematográfica de Cocteau, 'Orfeo', (...) el ángel-vidriero Heurtebise le dice al poeta y músico: 'Mirad durante toda la vida en un espejo y veréis la Muerte trabajar como las abejas en una colmena de vidrio' "
(César Antonio Molina en "Donde la eternidad envejece", Destino 2012)
No sé por qué precisamente hoy y ahora la cita, pero vaya: Puede servir como material de base para una de las siguientes sesiones de "Ombres Mestres. Les lliçons dels grans del cinema", que dedicaremos, precisamente, a los espejos en el cine, aunque ya veremos si sólo a un aspecto particular de esa relación.